Los grupos de la oposición en el Ayuntamiento se mueven entre la crítica ante lo que consideran una improvisación y el apoyo. La portavoz del PP, Pepa Luzardo, mostró su preocupación por que «se estén adjudicando concursos para el montaje del escenario, gradas o seguridad y no sabemos si incluyen alguna cláusula sobre la posible cancelación de la fiesta, ya que estamos hablando de más de 750.000 euros». Y criticó la falta de previsión del grupo de gobierno.

Esa misma sensación tiene el concejal de CC David Suárez. «La sexta ola ya había llegado antes de que se iniciara el montaje del escenario. Ahora habrá que ampliar contratos de todos los servicios directos e indirectos que se ponen en marcha, pero como se paga con dinero público, pues no les importa a los socialistas».

Lidia Cáceres, de Ciudadanos, en cambio, apoyó la medida. «No es mala idea, ante el aumento de los contagios». La edila felicitó a los grupos que se han mantenido porque «el carnaval hace falta más que nunca».

La edila no adscrita Beatriz Correas considera «una imprudencia» que se realicen actos multitudinarios. «Estamos inmersos en una nueva oca, consecuencia de las fiestas navideñas, y espero que el Ayuntamiento sea lo suficientemente prudente para no generar otra ola con el carnaval».

El concejal no adscrito José Antonio Guerra lamentó la imprudencia y la falta de valentía. «Con este nivel de contagio, debería suspenderse el carnaval hasta que las autoridades sanitarias indiquen que la situación es idónea, no se puede jugar con la salud de las personas», afirmó, «quince días no cambia nada y por encima del carnaval, está la salud de las personas».

Javier Darriba Canarias7

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