La declaración del nivel 4 en la crisis sanitaria por la incidencia de los contagios del covid tras las fiestas navideñas, realizada este viernes por el Gobierno canario, supondrá la suspensión del Carnaval en la calle, una decisión que no han anunciado aún las autoridades municipales, si bien entre los grupos y aficionados del mundo de la fiesta de la máscara se da por hecho por la incidencia de la sexta ola de la pandemia.

De esta forma, las carnestolendas de 2022, dedicadas a la Ciencia Ficción, serán de transición. Si la pasada edición fue una programación virtual, la nueva cita con don Carnal pivotará en la celebración de los concursos y galas, a falta de desarrollar unas actividades alternativas a la fiesta en la calle y que se pudiera desarrollar en forma de actuaciones y desfiles en el recinto ferial, uno de los tres planes que se tiene previsto desde el Organismo Autónomo de Fiestas.

Cabe recordar que los grupos suspendieron los ensayos desde el pasado 15 de diciembre, cuando Tenerife pasó al nivel 3 que impide la celebración de los preparativos en sus locales. Hasta ese momento, y desde que comenzaron los preparativos de forma oficial el 1 de noviembre, la mayoría de las murgas ya han montado uno de los dos temas de concurso –según el nuevo formato de certamen, ajustado a la tradición por el covid– y gran parte de grupos críticos había iniciado las dos o tres primeras melodías del segundo. Ante esta situación, desde la organización se anunció que el Carnaval chicharrero se aplazaría dos semanas para ganar tiempo en favor de los repertorios.

Haber subido a Tenerife a nivel 4 supone que el regreso a los locales se podría demorar, al menos, hasta la primera semana de febrero, con lo que se acumula un mes y medio de retraso que afectaría en particular a las murgas, lo que ha abierto ya el debate entre muchos representantes que plantean renunciar a preparar dos canciones y centrar los esfuerzos en un solo tema de concurso. Entre deshacer el camino andado y salir al Carnaval por reivindicar el valor de la fiesta y el trabajo realizado hay un punto intermedio que podría aunar el respaldo de la mayoría de colectivos: celebrar una exhibición y no un concurso, pues el verdadero premio de las carnestolendas de 2022 será el reencuentro con las aficiones sobre el escenario del recinto ferial más allá de los premios, máxime cuando desde noviembre han estado ensayando con un esfuerzo sin precedentes, en grupo burbujas –por voces, con no más de 15 componentes– y empastando el repertorio en los locales habilitados por Fiestas en el Parque Marítimo o el recinto ferial, entre otros.

Más que nunca, los componentes se han sacrificado durante este tiempo para sacar sus grupos adelante; de ahí la necesidad del consenso para culminar el objetivo. Si los niveles de la crisis sanitarias remiten y permiten el regreso a los locales el 1 de febrero, las diferentes formaciones tendrían un mes de media para culminar sus preparativos, que en el caso de las murgas se podría ampliar hasta casi un mes y medio con la anunciada reorganización del calendario de actos del Carnaval 2022 que ya advirtió el concejal de Fiestas cuando se pasó al nivel 3 y habló de un aplazamiento de dos semanas, que ahora se podrían ampliar a un mes en total. Ese será el momento en el que se espera que la organización haga oficial la suspensión de los actos en la calle y la apuesta por los concursos y galas en el recinto ferial.

Estos son algunos de los planteamientos que se han realizado en conversaciones extraoficiales y a la espera de que la organización convoque a los grupos para lograr un consenso ante la nueva situación que decretó ayer el Gobierno de Canarias, pues Santa Cruz solo contempla retrasar y nunca suspender la celebración de la fiesta. Otra cosa es que el aplazamiento de los actos sea ahora de un mes y que el consenso pase por reajustar fechas y formato de concurso en común acuerdo con los grupos.

Humberto Gonar Menciones - CEOE-Tenerife

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