Diablos Locos y Burlonas sentaron cátedra en la segunda fase de murgas del Carnaval de Santa Cruz. Fueron las dos primeras en actuar y marcaron distancias con la primera fase. Sin embargo, cuando los trónicos se marcharon también se acabó el encanto en la fase, pese a los intentos de Triqui por hacer reír, aunque son más las ganas de que regresen a su senda que la realidad.

Desbocados, MásQLocas y Ni Pico hicieron lo que pudieron.

Hoy, desde las 21:15 horas, tercera fase en el recinto ferial, con las actuaciones de Diabólicas, Arremangados, Trabachones, Bambones y Desatacas. Al término de la segunda fase, la percepción de que este año pueden haber más plazas de final, ocho, que murgas con méritos propios para estar.

1.- Burlonas (2012).- La murga de Adela Peña es la definición de por qué enamoran las murgas. Grandes. “Con Burlonas llegó el Carnaval”, finaliza el pasacalle de la formación que en los últimos cuatro años está empadronada en la final. Bajo las órdenes de Adela Peña, ganaron confianza en su primeros compases sobre el escenario.

Se fajaron en su tema “Un Carnaval de ciencia ficción”, que arrancón a ritmo de ‘Bella ciao’ con solista incorporada, mientras a la derecha un grupo de extras apoyaba la letra con una recreación mientras en tu letra recriminaron la mala situación de la Sanidad y la situación de la pandemia. Parecía que cantaban de puntilla, aunque fue ganando fuerza cuando apostaron por una mejor educación y la igualdad, con viaje incluido a la ministra.

Lo de Burlonas era un ‘examen de conciencia’ de aquellos que esperaban que de esta crisis se iba a salir mejor personas, y se acercaron al ayuntamiento para centrar su crítica en el alcalde y en Evelyn Alonso. El tema se vino arriba justo en ese momento, cuando reprocharon el ‘dinero que le han regalado’ a Enrique Camacho, director artístico de este Carnaval. Adela Peña demostró su encanto; encarnando el espíritu de la murga y tirando del grupo con otro rajazo al alcalde, por querer limitar el concurso a pasacalle y despedida, y se crecieron aún más cuando recordaron la situación de los barrios. Rajazo en do mayor de Burlonas. Letra, letra, letra.

Nos vemos el viernes. ¡Gracias por existir!

2.- Diablos Locos (1970).- Los trónicos se pasearon por el escenario desde el minuto uno cuando presentaron su fantasía de ‘majorettes’ de la mano de su generación ‘okaidi’ y que de la mano de Tomy Carvajal ha venido a revolucionar más si cabe las locuras de Maxi Carvajal y Víctor Asensio con el buen gusto musical del mago de las voces Acaymo Correa, que se sumó desde las bodas de oro de los trónicos en 2020.

Y con la alfombra roja, como las llamaradas de la pantalla y con el recinto ‘incendiado’ y viviendo una final adelantado, los Diablos Locos se convirtieron en unos ‘enterados’. Y rajazo a Enrique Camacho por censurar la canción de la murga, para cantar luego el tributo a las jugadoras de fútbol con una excelente interpretación musical.

Luego, la especialidad de la casa. Otro ‘revencazo’ al alcalde que después de corearlo dijeron que tiene puestos sus ojos en el Cabildo. ‘Si te vas, cierra la puerta al salir’. Y, por si no se había enterado en director de la gala, de nuevo otro viaje, para culpar al concejal y al alcalde de que Enrique Camacho convierta el Carnaval en un negocio.

Diablos sentó cátedra en el nacimiento de Tomy Carvajal como un director enorme.

Una lágrima de emoción cayó del cielo trónico. O dos.

3.- Triqui-Traques (1968).- Con Jose Otero al frente de la murga en concurso más antiguo del Carnaval. No solo tomaban el relevo a Diablos sino también a Burlonas. La que fuera murga show del Carnaval se presenta con su director musical desde 2020, Javier Suárez Plata.

Su fantasía sacó punta a su logo, y en su pasacalle se reencontraron con el público rememorando el ambiente de final; eran Triqui en su salsa, en ese diálogo con la grada.

Tema de concurso. “¿Siri o Alexia? Pues tú tampoco no eres ni Primi ni Javi Lemus”. Fue el diálogo de la presentación del tema en el que la murga interactuó con la móvil de su móvil, La Chaxi. No era la Posesa, ni Frankestein, ni Tino-Nino… perso estaba a la altura de ‘Las Sombras’ que le valió años atrás el pase a final.

Apuesta por el humor -no cacofónico de la factoría Cornuca (Lucas, Fran,…). “Guapo de cara a la pared”, entre sus golpes, en una canción que conjuntó humor de principio a fin, un género en vías de extinción en este concurso y que resucitó con Triqui.

Justo cuando pidieron al público que se pusiera en fiesta para bailar con ellos, el tema hizo un extraño y se perdieron. En la recta final, se quedó en un intento. Su triunfo, resucitar el humor. La incógnita, saber si era suficiente para reencontrarse con la final de la que perdieron el pulso en 2019.

4.- Desbocados (2006).- Dirigidos por Juani Padilla se plantaron sobre el escenario con buenas voces, gracias al montaje de Urbano García que ha modulado las voces. En su presentación, lucharon por no bajar enteros.

Ya en su tema, ‘No todo vale’, arrancaron con una primera estrofa que evidenciaba que ‘no todo vale’ para llegar a la final. Referencia a la venta de Emmasa, con mención a Zerolo, una operación que se hizo en ¡diciembre de 2008!. Sin duda, no todo vale.

Del año 2008 a 2020, para cantar a los cuerpos de seguridad, militares y sanitarios que ayudaron durante la pandemia, para enlazar con la política y criticar la desaparición del proyecto Ansina. Los asuntos abordados parecían anacrónicos. Luego, giro para criticar a los extremistas y las etiquetas que impone la sociedad, en un canto a la igual.

El tema parecía un dosier de prensa. Tiempo para el Carnaval virtual, en el que reprocha a Camacho que se haya montado su productora antes de culpar al ayuntamientos, para mezclar con la situación de los hospitales y los mayores.

La emotividad por el tributo a las ONG, con la entrega de 6.500 euros de su contratación, superó en ese momento la calidad de su interpretación. Tiene premio cuadrar su despedida a cuatro segundos del crono.

Gracias por pelear y trabajar para salir al Carnaval.

5.- MásQLocas (2013).- La final, perdón, la segunda fase del concurso ya había comenzado a bajar de nivel con Triqui-Traques, una tendencia que tampoco cambiaron ni Desbocados ni MásQLocas. Lo que sí cambiaron fue su pasacalle, con el montaje de Sergio González, su responsable musical.

Tania López, su directora, intentó mantener la atención en el pasacalle antes de dar paso al “Comité de expertos”, la letra de Yone Expósito, ganador en las murgas infantiles y el director talismán Trabachones que en su estreno al frente los llevó a la final de 2020.

Parecieron incrustar una referencia a la inmigración, pero la interpretación se desvanece para saldar cuitas personales entre murgueros que aspiran a hacerse con un sitio en el mundo de la comunicación, para viajar a La Palma, para reclamar dónde está el dinero que se iba a invertir para facilitar la recuperación de la Isla. O un intento de canto a la Educación. Lo más bonito fue qué importa el color frente al ejemplo de superación. Precisamente les faltó color en su actuación.

Y de nuevo, otro viaje a los murgueros “falsos que sin ver opinan”, para remontar cuando dicen que el concejal es un experto en evitar responsabilidades. Lo mejor, su despedida. Pareció que utilizaron su actuación para ajustar cuentas con algunos compañeros de modalidad; sin duda, un tema y gracias.

6.- Ni Pico-Ni Corto (1973).- La fase, mucho mejor que la del lunes, no se merecía acabar por los suelos. Al frente de la murga de El Toscal, estreno: Carlos Casanova, letrista y también director, con un compañero de viaje conocido en Rebobinados, Rubén García, este año en las filas de la murga que preside David Díaz.

El propio Rubén García asumió el reto de echarse la murga a la espalda para pasar pasar el desierto de dos años sin final. Y lo hicieron a ritmo de “Paseando por las calles de El Toscal”; la murga sonaba muy bien, pero parecía faltarle percusión, o fuelle.

Con Ivo López, la voz del estadio, despertaron carcajadas con las idas y venidas en las que se convirtieron los ensayos entre alertas sanitarias. Fue el prolegómeno de un tema de niveles; un nivel en la letra y otro en la interpretación.

Originales al ser los únicos que cantaron a los incidentes entre jóvenes en La Palma y luego llamaron la atención al apagar la luz cuando parecía que mezclaban que el escenario eurovisivo para reclamar ayuda para la Isla Bonita. El director y letrista evidencia su preocupación por la actualidad, cuando mete referencia a la situación de Celgán, antes de cargar contra el Gobierno de Canarias pra culpar al presidente Ángel Víctor Torres de haber manipulado los semáforos para favorecer a su Isla. De nuevo, Casanova evidencia su preocupación por buscar contenidos. .

La letra parecía los apuntes de los buenos temas de Carlos Casanova con una interpretación por debajo de su nivel. Pero podía ser peor, cuando recrearon la voz de su recordado Borja Reyes. En fin.

Humberto Gonar eldia.es

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