Castorcitos protagonizó la mejor actuar de cuantas se han sucedido hasta ahora en las dos fases de murgas infantiles, a falta de la tercera que se celebra este miércoles en el recinto ferial desde las 20:00 horas con la actuación de de la ganadora Diablos Locos como telonera.

La murga que dirige Ángel Cabrera fue simplemente sensacional. Reinventándose y haciendo posible el más difícil todavía con una canción de Legos cuidada tanto en la letra como en la puesta en escena.

Junto a la ganadora de los últimos cuatro concursos, para nada desmereció la participación de Rebeldes, Pita-Pitos, Revoltosos (que incluso presentó a la nueva directora de cara al Carnaval 2023) y Chinchositos. Fue un fase de calidad, donde cada uno apostó por su estilo y hasta jugaron a seguir los pasos de los mayores.

A las ocho de la tarde comenzó la segunda fase de las murgas infantiles, de la mano de la telonera, el segundo premio de Interpretación, Zeta-Zetas, en una edición inédita en la que por primera vez son las murgas adultas las que actúan de teloneros de la cantera, como hasta 2020 pasaba con los niños.

Si en el lunes, en la primera cita con la cantera, había un cuarto de entrada cuando comenzó la fase, en el ecuador apenas había medio millar de personas, entre los que se encontraba el director de Bambones, Primi Rodríguez, que precisamente había estado el lunes, entonces, como director.

Los Zeta-Zetas se presentaron con Pablo Chueca al frente de la murga, y disculpó la ausencia del titular de la dirección, Javier Lemus, ausente por motivos laborales.

Pablo Chueca, nieto del célebre César Fernández-Trujillo, marcó el tiempo para el pasacalle y anunció el tema, “Los creadores del Carnaval”, en consonancia con su fantasía; letra que cantaron en fase; la murga 3D descartó su tema estrella de esta edición, en la que se hace preciso el concurso de la técnica para la proyección de los escenarios del Carnaval. En esta fase sí se les pudo entender cada detalle de la letra.

Zeta-Zetas se nota que disfrutó del escenario porque contagió al público con una exquisita interpretación para recrearse en el enorme montaje musical realizado por Richar Casanova y defendido por la murga; eso sí, se echó de menos la presentación espectacular de este año, la envidia de la obertura de la gala.

Y en la despedida, el reencuentro con David Brito, que fue el encargado de marcar las palmas al público para simular la tormenta de Carnaval antes de cantar “ya se van, ya se van, ya se van Zeta-Zetas…”.

Comienza el tiempo de concurso.

1. Rebeldes (1970). La murga infantil decana del Carnaval llega después de dos años de esfuerzos y mucho tesón. Estrenan director, el niño Dylan Aaron Alfaro. Con el trabajo musical de la mano de Richar Casanova (también referencia musical en Dislocadas y Zeta-Zetas) y Francis Trujillo ‘La Juana’, volvieron a hacer sonar su ‘Murga, murga’, una de las bandas sonoras del Carnaval infantil.

Estos ‘soldaditos de plomo’, que preside Paco Cortés, conformaban uno de los grupos más infantiles de cuantos hasta este momento han pasado por el escenario del recinto ferial.

Interpretan una letra de José González y lucen una fantasía de Sedomir Rodríguez de la Sierra, que esta edición se ha prodigado también con fantasías de grupos, como el particular de Bambones.

Del ‘Murga’, murga’, al pasacalle de Rebeldes. Disfrutando del escenario, siguieron con su tema de concurso, “A toda prisa”, donde Dylan adelantó las referencias que desgranarían en la letra, la pandemia, la erupción en La Palma y un Carnaval organizado… ‘a toda prisa’.

Muy bien Rebeldes que se hacen escuchar con una de las murgas más infantiles de cuantas han actuado hasta ahora; comienza un ciclo con relevo generación y con un director que promete y mucho. Muy oportuno el rastrillazo que dedicaron los niños de Rebeldes a los mayores que los utilizan como un recursos en las letras y luego entre el público solo está “mi abuela”, con mensaje añadido para Televisión Canaria.

Después del toque de atención, que pareció haberse incorporado en 24 horas para tirar de las orejas a los mayores, siguieron con su letra, con una cuidada rima y lo que más se agradece… bien cantada y se le entiende todo. Muy bien. Y luego, la despedida, dedicada a Laurita. Buen sabor de boca en el inicio del concurso de la segunda fase.

2.- Pita-Pitos (1995). En segundo puesto llegó la murga infantil que lidera Óliver Yanes. La solista se creció para sortear los nervios en la presentación de esta murga que ensaya musicalmente Lolo Tavío, que hace doblete, también con Retorciditos, que abrirá la tercera fase.

Pita-Pitos venían de superhéroes, una creación de Seth Martín, y buscaron darlo todo sobre el escenario, y ahí dio el giro su director con barba, Óliver Yanes, un niño grande que puso la alfombra roja para que Pita-Pitos desplegara la magia de su pasacalle. Bonito, bonito, lo que lleva a preguntar a los mayores cómo hacen una presentación que deja en un segundo plano un pasacalles que es la bomba, y más cómo lo cantan.

Pita-Pitos se tomó su tiempo para tener todo preparado para su tema en concurso.

El propio Óliver Yanes invió al poco público a entrar en “SuperDiosi” que montó Pita-Pitos. “Bienvenido al supermercado, todo lo que buscas lo podrás encontrar”. Estos niños enamoran con una historia; y también cantan bonitos. Nivel en el inicio de la segunda fase de murgas infantiles.

En el recorrido por el ‘súper’, reconocimiento a los agricultores de Canarias, para seguir al ritmo de la canción de La Sirenita recordando los valores de “nuestro mar” frente a los emisarios con retahíla incluida. En la recta final incluyeron un guiño a toda esa gente que se sacrifica por cuidar a la sociedad para finalizar con una cesta solidaria por los más desfavorecidos que tocó corazón.

Cuando parecían que los niños iban a celebrar su actuación, el director musical marcó el inicio del pasacalle.

Pita-Pitos, qué bonito, qué bonito. Producto de lujo en su ‘súper’.

3. Castorcitos (2006). Llegan los ganadores de primer premio de Interpretación de las últimas cuatro ediciones. Ni siquiera se habían presentado la murga y el entusiasmo del maestro de ceremonia le hizo desvelar que el colectivo crítico de Ángel Cabrera venía con Legos.

Solo hacían “ah, ah, ah”… y parecía la Coral Polifónica, resultado del montaje musical de Óscar Gómez, que es capaz de hacer fácil lo que parece un imposible y logra la cuadratura del círculo, rozando la excelencia.

Castorcitos entonó su pasacalle y se surgió la magia.

Luego, biombos, pelotón de ayudantes para facilitar el cambio de disfraz oficial al del tema y…

“Después de dos años sin salir, me ha dado por estas letras reunir”, anunciaban mientras dos pequeños componentes jugaban con unas piezas de Legos.

A oscura la murga comienza a cantar en un exquisito coro.

Castorcitos simplemente la armó. Sin gritar, excelente dicción y para desgranar el homenaje a los abuelos a los que no pudieron ver los niños durante el confinamiento, o el recuero a la erupción de La Palma

Los componentes cantaban en primera persona enfundados en unas excelentes piezas de Legos para hacer el más difícil todavía cuando forman las palabras “La Palma”, y sacan punta magia de cada letra y subir enteros con la especialidad de cada, su canto a Canarias.

De ahí, juegan con los colores de las piezas de Legos, “que aquí no muera mi tradición” cuando forman la bandera de Canarias.

Y la última pieza, con la que hacen partícipe al público, al que le le entregaron una cartulina. Simplemente fueron arrolladores en su homenaje a las familias, el tributo a las aficiones murgueras con una retahíla. “Ustedes son la pieza que me hacen solar”. Impresionante.

4. Revoltosos (1998). La murga de Yazmina Alonso se hace un “zeta-zetazo” con una presentación con música en directo que hace las delicias del público y sorprende, especialmente porque el colectivo que dejó de salir en 2019 promete con una buen actuación.

Se nota la mano de Romén Soriano, quien fuera director musical y alma mater de la laureada Rebobinados.

Comienza el tema de concurso, dedicado a la magia y… de fondo música real, jugando a llevar al límite las bases en los “vacíos legales”. Da la apariencia de que el solista traslada al público a un musical. No canta la murga. Solo actúa así para presentar el tema.

A partir de ahí, la canción, para recordar los regalos de los reyes magos, que ahora lo que se usa es la play. Y juegan a ser Harry Potter. “Ya están aquí los magos, y vamos a pasarlo bien con estos magos superdotados”. Era el “Pin, pon fuera” de Rebeldes en versión Revoltosas, mientras entre el patio de butacas entraba la comparsa infantil Tropicana y el Ballet Dance.

Revoltosos vuelve en acción, con las luces apagadas, en un juego de luces para recordar los tiempos de la infancia y también piden ayuda para que los niños no se queden sin comer en el recreo.

Enorme esfuerzo de Revoltosos que deja en el olvido el tiempo que no ha salido al Carnaval y apuesta por seguir los pasos de los mayores. Revoltosos protagoniza la mejor actuación de su historia en su regreso a concurso. Revoltosos hace magia.

Sabor agridulce por el anuncio de Yazmina Alonso que deja la dirección y la alegría de la sucesión, ya de cara a 2023.

Gracias por la entrega.

5. Chinchositos (1987). Bajo la dirección de Emily García, llegan Los Chinchositos, los últimos de esta segunda fase. Mantener el nivelón que se había visto esta segunda fase parecía misión difícil pero no imposible, como quedó de manifiesto en la presentación montada por Cristo Casas, también responsable musical de Tras Con Tras.

Ya su pasacalle conectó con el público.

Emily García recuerdan en la presentación del tema el tiempo transcurrido desde el inicio de la pandemia, y arrancan el tema con una roquera elección musical. “Seré niño solo una vez”, cantan mientras se rebelan a tanta norma y hasta se atreven a imitar las voces de sus padres. El tema apuesta por el humor al referirse a las témporas del colegio o que el árbitro lleva la camiseta amarilla de la UD Las Palmas.

Y a partir de ahí se lanzan a buscar la complicidad con los padres y los invitan a jugar, como en un cántico de excursión, para marcarse un movimiento coreográfico. “Todos los padres brazos extendidos, manos arriba, saca la cartera, me voy a la feria” viene a ser la versión simplificada del juego que tenía truco final. Chinchositos pone el broche de oro a una segunda fase de lujo.

La murga de Emily García se va incluso a clases de artes marciales. En el final, una declaración de amor a sus padres, con un corazón en sus manos que incluye la foto de los padres de cada uno.

Humberto Gonar eldia.es

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