Redoblones protagonizó una actuación espectacular, con su canto a La Palma -caracterizados de vulcanólogos-, con una letra rica y una interpretación sensacional. También destacó Retorciditos, que abrió la velada de la tercera fase, que hizo lo más difícil: un pedazo de puesta en escena propia de la ciencia ficción, con los cuadros tomando vida. Su actuación, una obra de arte.

Guachipanduzy, Sofocados y Triqui-Traquitos también protagonizaron actuaciones con letras cuidadas y enfoques originales. Más que un cartón, un monumento para los niños, padres y responsables de los grupos que desde el lunes hasta el miércoles han hecho posible esta exhibición de la cantera murguera del Carnaval chicharrera.

“Estamos contentos por tres razones. La primera, ser teloneros de estas cinco murgas; porque, desgraciadamente, esta es nuestra primera y única actuación oficial fuera del concurso. Y la tercera razón, no cantamos pintados, porque la pintada de negros del concurso tardamos tres días en quitárnosla y mañana tenemos que ir a trabajar”. Tras la salutación al público, Víctor Asensio, el ‘maestro’ de Diablos Locos mostró la alegría de los trónicos por abrir, fuera de concurso, el certamen infantil donde, a su término se estregan los premios de Interpretación y Presentación.

Tras su pasacalle, Diablos Locos montó su ‘Funeraria No Corras Que Es Peor”, repitiendo así su tema de final, en el que hacen un repaso por crítica e ironía en sus referencias al concejal Alfonso Cabello, Jonathan Viera… Esencia trónica con Tomy Carvajal en un estreno de oro. Entre sus perlas, la referencia al obispo: “Ser homosexual no es un pecado; el pecado es que siga en el cargo”.

Letra trónica que mezcla humor y crítica después de su ‘viaje’ al presidente del Gobierno. Y se vienen arriba con el modelo de féretros que venden los féretros. “Lo siento Humberto, búscate otra funeraria, el negro no puede”, frente al féretro de Bermúdez, una caja de zapatos; o una caja trasparente, para que se le vean los dientes a Patricia Hernández… Humor excelente donde criticado y quien critica ‘se mueren’ a carcajadas.

Y su broche de oro, cuando llevan a la letra el ejemplo dado por los Diablos en casi medio centenar de los colegios donde han llevado EduCarnaval. “El Carnaval es cultura”. El primer premio de murgas adultas del Carnaval revive su mejor tema desde ‘La Fasnia’, que representa el inicio de una nueva era. Año III de la dinastía trónica, de la mano de Tomy Carvajal y Acaymo Correa, sucesores del magisterio de Maxi Carvajal -en la fila- y Víctor Asensio.

1. Retorciditos (2009).- Desde Granadilla, llega la murga de Fran Conde. Aunque pueda resultar paradójico, vestir un disfraz bonito ha sido uno de sus principales rivales a la hora de optar a premios de Interpretación, por aquello de la tradición no escrita en el pasado cuando se decía que el jurado iba a contentar al mayor número de murgas infantiles posible en el reparto de los cartones.

Retorciditos no sólo ha vestido las mejores fantasías desde su estreno en Santa Cruz, sino que ha pisado el acelerador para ponerse a la altura de las grandes con dos avales de garantía: Lolo Tavío y Sevid González. El primero, director musical y que milita en las filas de Bambones, y el segundo, integrante de Zeta-Zetas y letrista de la cantera de Granadilla.

Al frente del grupo, Amanda Conde, la hija de Fran Conde. Grande, físicamente -dos años desde su última aparición en una niña de su edad se nota, y mucho- y como directora- ¡Tremenda!.

Tras el pasacalle, que pareció fugaz, biombos y…

“Por amor al arte”, Es el título de la canción en la que toda la murga se convierte en una galería de arte, donde los cuatros toman vida con los niños como protagonistas. Las Meninas -intentando evitar el covid-, La Guioconda -con la mascarilla-… La caracterización cuatro a cuatro, niño a niño, un auténtico escándalo. Una obra de arte.

Retorciditos ejecuta una canción que es una obra de arte. Desde el fondo de la grada se veía en el otro extremo del escenario una pancarta en la que se podía leer “La cantera es lienzo del Carnaval”. La canción reivindica el arte y la labor de los artistas de la calle, precisamente un sector castigado por el covid. Otra forma de abordar la pandemia.

Sin duda, la canción una obra de arte en la que los niños sorprenden con la genialidad de sus letristas Sevid González y Lolo Tavío, que también rinden homenaje a los autores del arte urbano. Solo la puesta en escena como galería de arte ya es una maravilla, y la letra, magistral. La reinvención del letrista. Cómo darle la vuelta al covid mientras luchaban para hacerse oír, el único pero de una actuación sensacional. La puesta en escena, a la medida de Zeta-Zetas.

2. Guachipanduzy (1991). Celebran su treinta (y un) aniversario. En segundo lugar, en tiempo de concurso, Guachipanduzy, en esta edición sin su directora de cabecera, Lara Coello; en su lugar, su hermana Raquel.

Para realzar el aniversario, este año cuentan con el ‘retorno’ a la dirección musical el ‘maestro’, Víctor Asensio.

La presentación, un tributo a los fundadores de la murga, Carol y Juanjo, antes de continuar con su pasacalles, tras los acordes que les marcó el director musical de Diablos Locos.

A partir de ahí, tema de concurso, en el que los niños de Guachi se convierten en científicos. Definitivamente, las murgas de la segunda fase sonaron muchísimo mejor que en la de esta ocasión.

Referencia al alcalde para denunciar los niños el uso de las patinetas que provocan molestias a los peatones, para seguir con un homenaje a la trompeta de murgas que, hasta este momento, nadie había tocado.

En los experimentos que hacen en su laboratorio inventan un remedio para las murgas infantiles. “Ojalá inventara una máquina que inventara reproche en empatía”, entre otros ejemplos que pusieron. Los niños de Raquel Coello recordaron los dos años sin concurso, para renovar su compromiso con el Carnaval. Guachi rinde tributo a la murga tradicional con el ingenio del maestro Víctor Asensio con argumentos originales. Enamora su pasión y entrega.

Una emocionada Raquel, que aunque ‘casi nació en el local de la murga de sus madres’, mostró su felicidad por su estreno en la experiencia, deseando que su hermana, que continúa realizando sus prácticas de Náutica, regrese a la dirección en el Carnaval 2023 para el que solo restan siete meses.

3. Redoblones (2017). En el ecuador de la tercera fase, Redoblones, una murga infantil que, aunque es de las últimas incorporaciones, su nivel sube como la espuma. Al frente, Jose Cortés ‘El Pirata’, que ya en 2020 dejó la dirección artística en manos del niño Joel Arias, uno de los siete presentadores de la gala infantiles.

Todas las miradas puestas en un escenario que estaba ‘al rojo’ vivo. Se tomaron su tiempo para cuadrar las voces en aras de lograr lo bien que sonó la segunda fase en general.

Con montaje musical de Javier Suárez Plata, Redoblones arranca con una espectacular Brenda que invitaba a la afición a despertarse con los ositos que diseñó Josué Quevedo.

Redoblones parecía haber salido de una película de Disney. ¡Y era posible el más difícil todavía! “Din, don, suenan ya, llenos de ilusiones, cantando las canciones que queremos regalar, cantaron en pasacalles”. Sonaba la murga como un CD.

Presentación, pasacalle y… biombo. Significaba que venía cambio de vestuario para el tema de concurso. Un vídeo, grabado por tres jóvenes de La Palma, anuncian por las pantallas el tema de Redoblones: “El vulcanólogo. Solo su pronunciación merece una puntuación alta en dicción.

La murga de El Pirata van al rescate con unas luces en los cascos al ritmo de un tajaraste, el recinto apagado y en la pantalla, las imágenes de la erupción del volcán; una letra de Carlos Casanova, uno de los autores más laureados por sus canciones; un maestro de la pluma que se adapta a los niños como un guante a la mano.

Nada llegar el vulcanólogo a La Palma se encuentran con un enano, luego prueba una rapadura… hasta que se encuentran con el volcán en una rima exquisita de alboroto y terremoto. Allí, en el mirador, se encuentran los niños con unos extranjeros y recrean el diálogo en inglés. Luego incluyen un chiste fácil cuando dicen que le van a pedir a los reyes magos un trasmisor. “Venían Merchior, Gaspar y Baltasar… y se cayó”.

Entre los momentos más alto de intensidad cuando hacen una vídeollamada y conectan con las tres niñas de La Palma que aparecen en el escenario, para seguir con un homenaje a la Policía, la Guardia Civil… a todos cuantos se jugaron la vida por ayudar a la población. Y hasta sacan a tres enanos de La Palma en un homenaje a la Isla Bonita. Redoblones hace posible el más difícil todavía.

4. Sofocados (1984). En la recta final del concurso, Sofocados, la murga del recordado Compi, llevada desde María Jiménez. Al frente, su hija Paola Tosco.

Tienes ADN murguero cien por cien. Al frente en el apartado musical, un grande, Alberto Déniz Bonilla, que reúne la doble condición de responsable del montaje y letrista. Presentación, pasacalle y… hacen bailar al recinto ferial.

El tema de concurso: “Llegaron los piques al recinto ferial; solo que te piques y verte participar”. Cuentan cómo los niños no paran en casa mientras su padre está tumbado en casa durante la pandemia. Luego, van a diferentes playas de Anaga y se encuentran el semáforo en rojo, por lo que deciden volverse a su casa a ponerse en la bañera de remojo.

A partir de ahí invitan al público a interactuar con el público, como en el paso hizo Bambones. La ‘escuelita murguera’ que ejecuta Sofocados que proponía a los espectadores a hacer la rima con su nombre.

Y de ahí, el juego de la luz. Apagan el recinto y piden a los presentes a activar la linterna de sus móviles; y de ahí, un canto al CD Tenerife. Redoblones se divide en una murga de Santa Cruz y otra de Las Palmas, para incluir una referencia a Celia Cruz y el tributo a La Palma.

Sofocados, bonito, bonito.

5. Triqui-Traquitos. Sensación de haber pasado un huracán en esta tercera fase con la calidad de las murgas infantiles vistas hasta ahora y le tocaba a Triqui-Traquitos, la formación que presidente Yone Delgado, poner el broche de oro. Para arrancar su tiempo en concurso, una solista que parecía incrementar el brillo de la fantasía diseñada para la infantilmónica por Dani Pages.

Con Jose de las Casas en la dirección musical (Sometimes), acabaron su primera toma de contacto anunciación que “yo voy a hacer el rey”, mientras su director, el niño que ha llegado a ser un grande del Carnaval y ejemplo de la cantera -Emilio Foronda-, levantaba a uno de los mascotas.

El tema de concurso, “Mi sesión”, arrancó con un tributo a Triqui-Traques, sus adultos, cuando hacía temas de humor cacofónico, para seguir reclamando al Gobierno que cumpla con La Palma y facilite la vuelta a la normalidad tras la erupción, y de ahí… actualidad al denunciar que “nadie hace nada y están todas las patinetas mal aparcadas”. “Cualquier día de estos ocurre una desgracia”, advirtieron.

Y al ritmo de Billo’s Caracas Boys recordaron el abuso del móvil de donde saltaron, también a ritmo de otro clásico de Carnaval, a las colas de las carreteras, a ritmo de “Pasito, tun, tun”, interactuando con el público que secundó su clave; y luego “Suenen los pitos”, y echaron mano al kazoo, para enfilar la recta final con una crítica a situaciones vividas en la pandemia. “En Carnavales somos un relleno”, le recriminaron a la organización. Triqui-Traquitos revive los éxitos del Carnaval con buena letra.

Finalizó así la tercera fase, a la espera del veredicto del jurado.

Humberto Gonar eldia.es

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