Con la aparente vuelta a la normalidad, a pesar de que se siguen sucediendo casos de COVID-19 en las Islas (todas en nivel 1), los canarios han podido disfrutar de una primavera y de un verano en plenitud de condiciones para el ocio, sobre todo el musical. Tanto es así que las verbenas volvieron a las plazas de los pueblos a lo grande y, ellas, las orquestas.

Un ejemplo, de muchos, es la Orquesta Acapulco (1982), que cumple 40 años de vida en diciembre. Cuatro décadas haciendo bailar y cantar, sobre todo, a los pueblos de Tenerife, pero dejando su huella allí por donde pasan como su reciente actuación estelar en Frontera, en la primera actuación de la orquesta en El Hierro.

30 actuaciones desde abril
“¡Cómo estaba aquello! ¡Cómo estaba la plaza!”, confiesa a Atlántico Hoy Iván Díaz, director de Acapulco y a su vez percusionista de la orquesta. Con esta, su última actuación hasta esta conversación, han realizado entre 25 y 30 actuaciones desde que retomaron la actividad musical en el mes de abril en la primera verbena postpandemia en Santa Cruz de Tenerife, concretamente en El Tablero.

Así, han vuelto a disfrutar del calor del público durante estos meses que han reconectado con ellos. “Ha sido mejor de lo esperado, porque la gente tenía unas ganas de fiesta increíble y en todos los lugares que hemos tocado, ha sido una acogida exagerada. Un montón de gente esperando a que empezáramos… una pasada”, expresa Iván.

Pandemia

Un feliz regreso a los pequeños escenarios de los pueblos – y no tan pequeños, como los del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife en fechas veraniegas- que se justifica por lo complicado que fue superar los dos años de pandemia cargado de medidas restrictivas. “Fue duro, porque fue un parón de un día para otro, con una agenda prácticamente llena y, de repente, te dicen que se acabó, peor no sabias cuanto tiempo se acabó”, recuerda.

En este sentido, esgrime que en aquel momento que los mandan a parar “uno piensa que puede ser un mes, dos meses… y se hizo dos años”. Una vivencia muy complicada en este sector que vive por y para los vecinos. “Es complicado, porque estábamos en una rutina en la que todos los fines de semana nos dedicábamos a esto”, agrega el director de la Orquesta Acapulco.

Por ‘suerte’ para la orquesta, la mayoría de sus 12 componentes, todos tinerfeños, tienen otro trabajo ajeno a la banda. “Gracias a Dios no nos dedicamos exclusivamente a la orquesta, que podríamos decir que es una especie de suplemento. Escapamos bien, pero se hizo difícil”, comparte Iván Díaz.

Regreso con fuerza
Una vez regateada la pandemia, la Orquesta Acapulco volvió a los escenarios con fuerza y el feedback de su público no se hizo esperar. “La gente ha estado superconectada con la orquesta. Nos siguen de aquí para allá. Nos preguntan en las redes sociales dónde tocaremos la siguiente semana… Una pasada”, reconoce el también percusionista del grupo musical.

Una de las claves de haber recuperado el éxito desde el primer día que volvieron en El Tablero, es que lo han hecho “exactamente igual que cuando paramos. Mismos temas con repertorio nuevo… No hemos cambiado nada más, explica”.

Una muestra de ello es que, aun con cerca de tres decenas de actuaciones solo en primavera y verano, el otoño viene igual de cargado, por fortuna, y la orquesta ya tiene cerrada actuaciones durante los meses de octubre, noviembre y diciembre hasta un total de 15 shows más en el Archipiélago, con la guinda de cerrar el año sobre las tablas.

Bela Cabrera sobre mí - Elena Jerónimo

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *