Ayoze Sarabia el director de Gambusinos, la murga de Fuerteventura que ganó el concurso de Las Palmas de Gran Canaria en marzo, se reconoce abrumado por las sensaciones revividas en su regreso a Tenerife.

¿Qué tal la experiencia de actuar en la final de murgas de Santa Cruz de Tenerife?

Muy bien, una cosa mágica. Sentí cosas en la final que no sentía hacía mucho tiempo por muchas razones.

¿Por qué razones?

Gambusinos se funda realmente por unos estudiantes que estudian en La Laguna y veíamos y seguíamos el concurso de murgas de Santa Cruz, pero siempre desde la tele o delante del escenario… pero el viernes haber actuado precisamente en la final… Coincidió que volvió también uno de los fundadores y vives sentimientos encontrados que hacen que fuera una velada inolvidable.

¿Se esperaba la final como lo había imaginado?

Fue una final muy intensa; un montón de cosas.

¿Qué le llamó más la atención: el público, las murgas…?

Me llamó mucho la cercanía del público, súper cerca; es un acierto total. Que estuviera allí, mucho más condensado por la disposición. ¡Es que tenías a la gente ahí al lado, parecía que te tocaba! Me parece un acierto y me sorprendió muchísimo.

¿Qué tal valora la actuación de Gambusinos?

Muy bien, muy satisfechos. Me preocupaba la hora, que fuéramos a salir al escenario muy tarde porque no queríamos renunciar a estar allí, a mamar ese día. y vivir ese días. Imagínate, llegamos en avión el viernes por la mañana y estuvimos desde las ocho de la mañana hasta las dos y pico viviendo lo que se hacía en el recinto ferial, algo que fue muy bonito.

¿Pudo ver las actuaciones?

No. Aprovechamos también para visitar los locales de Diablos Locos, de la Ni Fú-Ni Fá, de Mamelucos… Estuvimos por todos lados y nos han tratado estupendamente como siempre que hemos venido a ver la final. No he visto las actuaciones de las otras murgas. Sí es cierto que la gente me habla que hubo momentos de la final muy bonitos protagonizados por otras murgas, como Diablos Locos, que me cuentan que estuvo muy gracioso y que le encantó a la gente; es lo que me dicen.

Gambusinos sonó como la fala del concurso de Las Palmas de Gran Canaria que nada tuvo que ver con su final o su gala.

A mi me gustó mucho cómo sonó, y tenía dudas porque había debate ahí sobre el sonido, si había mucho eco. Yo escuché, por citar a alguna, a Bambones en la primera fase y parecía que cantaba de una manera y parecía que le daban un botón que hacía desaparecer esa especie de eco. En la final no tuve esa sensación. Vi muy bien el sonido, me gustó muchísimo.

¿Mejor la final en directo que verla por la televisión?

¡Hombre, por supuesto!, no hay duda. Al final, nuestro referentes siempre son estos grandes carnavales, tanto de Las Palmas como de Tenerife y nosotros, de pasar a verlo en la tele a cantar en el escenario ese día… A mi siempre me ha gustado hacer un picoteo en mi casa para ver la final y disfrutarlo, pero la experiencia de estar allí arriba como protagonista… tú me dirás. No tengo palabras para decirte lo que yo sentí, al igual que le ocurre a la murga en general.

¿Se plantean llegar a concursar en Santa Cruz de Tenerife?

Pues no lo hemos hablado… pero, los sueños a veces se hacen realidad. ¿Por qué no? A lo mejor sí, pero no nos lo hemos planteado.

¿Qué cree que ha ganado? ¿Más la crítica, el humor?

El humor es muy complejo.

¿Hubiera pasado a Triqui-Traques a la final?

No me toques Triqui, porque Triqui a mi me encanta (se ríe). Me gusta escribir cositas con crítica y de humor. Para mí es más hacer escribir la crítica, aunque a mi me gustan los dos estilos y hacer algo mixto. El humor es muy complejo y es muy difícil hacerlo. Triqui-Traques son los maestros del humor; pueden estar en horas mejores u horas peores. Soy un admiración de Triqui-Traques, en el tema gestual, expresividad, ojos, cara, boca… Me parecen unos maestros en todo. Pero el humor tiene esa doble historia: gustas o no gustas, no tiene término medio. Si gustas eres el mejor y si no gustas… Fíjate en la canción de La Posesa, es una actuación que a ellos los hizo eternos. Analizas la letra, y a lo mejor no dices que es un letrón, pero sí es una actuación impresionante. Si la escuchas sin ver la actuación te parece una letra más sencilla. A veces menos es más. Es una letra normal que tiene una interpretación y una forma de expresarlo todo que la convierte en una obra de harte. El humor no tiene término medio.

¿Hubiera pasado a Triqui-Traques a final?

Yo, personalmente, sin decir a no y a quien sí no habría pasado a final, hubiera colocado a Triquis entre los ochos protagonistas de la final del viernes. Me gustaron porque me parece que fueron valientes.

Humberto Gonar eldia.es

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