El alcalde Bermúdez se decantó por una primera ronda de visitas urbi et orbi, a sabiendas de que el tiempo apremia. De ahí que aprovechara el penúltimo ensayo que realizan representantes de las ocho rondallas del Carnaval antes de grabar hoy para agradecer su aportación y hacer extensivo su agradecimiento tanto a los presentes como a las formaciones que pertenecen. El regidor acudió arropado por compañeros de Coalición Canaria, entre ellos tres concejales de Fiestas: Dámaso Arteaga (1995-2001), Gladis de León (2015-2019) y Alfonso Cabello (desde 2019 hasta la fecha). También se sumó a la ronda por el teatro Guimerá y la calle de La Noria la candidata de CC a la Presidencia del Cabildo tinerfeño de cara a las próximas elecciones del 28 de mayo, Rosa Dávila, también vicepresidenta del Parlamento canario.Aunque todo parecía en amor y compaña durante la presencia de los políticos, el director y responsable del número conjunto, Israel Espino –maestro de la UA El Cabo y titular de la actuación por la condición ganadora de su rondalla del primer premio de Interpretación en el Carnaval de junio– no ocultaba su contrariedad por la poca implicación de algunas de las ocho formaciones de la modalidad. Se acordó enviar entre diez y quince componentes al ensayo del número conjunto de la gala y algunas formaciones, a duras penas, cumplen con un representante. Aun así, el maestro Espino echa mano de la base de El Cabo para salvar los muebles en la interpretación de una obra clásica y sin solistas que dará entrada a las rondallas al ritmo de la marcha de Aída.

Habría que pagar por ver dirigir a Israel Espino, que torna la partitura en poesía en el diálogo con la orquesta de pulso y púa o con el coro. Pertrechado de atril, techado y banqueta, el maestro da consejos para matizar la interpretación. «Gracias. El Rey no va a sentir nada. Gracias», le dice a las sopranos para que suelten voz; «ustedes son los que dan la luz y ellos la tiniebla», comenta en plan guiño al pulso y púa respecto al protagonismo que deben tener las voces. «Barítonos, tiene que estar todo cubierto», «bandurrias, compás 46, separadas las notas y la misma figuración que el 16». «Gracias. Para que ellas funcionen mejor, los cimientos de la casa tienen que estar bien». «Gracias. Tiene que haber más música que en la melodía». «Gracias. Los flacos tienen que tener algo». «Gracias. Compás 71. Todos». «Gracias. Vamos al 125, bandurrias, palito, patito y… (marca cinco con los dedos de la mano)». «Gracias. El tiempo no se recupera». «Anacrusa 91. Tiene que tener más peso», para concluir un ensayo que no esperaba que tuviera un resultado tan positivo.

Humberto Gonar Eldía.es Tenerife - Noticias de Tenerife, Canarias, España y el mundo en  Eldía.es Tenerife

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