La diputada Sonsoles Martín defiende que las celebraciones tradicionales “no son un gasto, sino una inversión cultural, económica y turística” para el archipiélago
El Grupo Parlamentario Popular ha registrado una iniciativa en el Parlamento de Canarias para blindar y potenciar las fiestas declaradas de Interés Turístico regional. La propuesta, que será debatida en la próxima Sesión Plenaria, busca incrementar la financiación y visibilidad de estas celebraciones, consideradas por los populares como “uno de los principales elementos de la identidad cultural del archipiélago”.
La diputada Sonsoles Martín, portavoz de la iniciativa, ha defendido que las fiestas populares son “mucho más que celebraciones” y representan “una expresión de nuestras raíces, de nuestra diversidad cultural y del valioso patrimonio inmaterial que atesoramos”. En este sentido, ha subrayado su papel como herramientas de cohesión social y transmisión de tradiciones, además de su impacto como motores económicos y turísticos para los municipios.
Un catálogo de 20 fiestas con sello regional
Actualmente, Canarias cuenta con 20 fiestas declaradas de Interés Turístico autonómico, entre las que se incluyen algunos de los eventos más emblemáticos del archipiélago. La lista recoge el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, las Fiestas del Pino en Teror, las Fiestas de la Inmaculada Concepción y la Caña Dulce en Jinámar (Telde), la Danza del Diablo de Tijarafe, la Fiesta de los Corazones de Tejina o las Cruces y Fuegos de Mayo de Los Realejos, entre otras manifestaciones de gran arraigo.
La propuesta del PP subraya que estas celebraciones generan un impacto económico significativo en sectores como el comercio local, la restauración, la hostelería y el turismo, además de contribuir a la creación de empleo temporal, la fijación de población y el mantenimiento de la actividad económica en numerosos municipios de las islas.
Cuatro medidas concretas para fortalecer el patrimonio festivo
La iniciativa popular plantea un paquete de cuatro medidas específicas. La primera de ellas es la creación de una ficha presupuestaria específica y el incremento progresivo de las líneas de financiación destinadas a estas fiestas, mediante convocatorias en régimen de concurrencia competitiva gestionadas por el área de Turismo del Gobierno canario.
En segundo lugar, se propone la elaboración de un catálogo actualizado y público que recoja información histórica, cultural y turística de cada una de las celebraciones declaradas, con el objetivo de facilitar su difusión y poner en valor su riqueza patrimonial.
La tercera medida consiste en el impulso de campañas específicas de promoción turística en mercados nacionales e internacionales, para dar mayor visibilidad a las fiestas tradicionales más allá de las fronteras del archipiélago.
Por último, la iniciativa apuesta por fomentar la colaboración entre el Gobierno de Canarias, los cabildos insulares y los ayuntamientos para garantizar la conservación, seguridad, sostenibilidad y accesibilidad de las fiestas, favoreciendo además la participación de colectivos culturales y sociales.
“Inversión cultural y turística”
Sonsoles Martín ha insistido en que el apoyo institucional a estas celebraciones “no debe entenderse como un gasto, sino como una inversión cultural, económica y turística”, ya que contribuye directamente a salvaguardar el patrimonio inmaterial de Canarias.
“Detrás de cada una de estas fiestas hay décadas de esfuerzo de vecinos, asociaciones, colectivos y administraciones que han mantenido vivas nuestras tradiciones”, ha recordado la diputada popular. “Desde las instituciones tenemos la responsabilidad de seguir apoyándolas y proyectándolas al mundo como una de las grandes señas de identidad de Canarias”, ha concluido.
La iniciativa del PP llega en un momento en el que el sector turístico canario busca diversificar su oferta más allá del modelo de sol y playa, y las fiestas tradicionales se perfilan como un atractivo complementario de primer orden para desestacionalizar la demanda y atraer viajeros interesados en la cultura y las tradiciones locales.