La nueva carrera carnavalera llevó el espíritu playero desde la plaza Reyes Católicos hasta Martiánez en una propuesta que combinó obstáculos, disfraces y humor
El Carnaval de Verano de Puerto de la Cruz incorporó este sábado una nueva propuesta a su programación con la celebración de la primera edición de la Carrera Carnavalera ‘Mascarita, pon la toalla’, una iniciativa que trasladó el espíritu del Carnaval a un recorrido marcado por el ambiente playero y el sentido del humor.
La actividad, inspirada en el formato de ‘Mascarita ponte tacón’, buscaba ofrecer una versión veraniega de las carreras carnavaleras. Los participantes debían afrontar distintos obstáculos y completar el recorrido luciendo un particular look de playa, convirtiendo elementos habituales de una jornada junto al mar en parte de la competición.
El recorrido comenzó en la plaza Reyes Católicos y tuvo como punto de llegada la playa de Martiánez, en un trayecto pensado para combinar actividad física, diversión y caracterización.
Sin embargo, la convocatoria contó con una participación reducida. Únicamente cinco personas se animaron a participar en esta primera edición de la carrera, que pretendía convertirse en una de las propuestas más desenfadadas del Carnaval de Verano portuense.
A pesar de la escasa asistencia, los participantes pudieron disfrutar de una jornada diferente, en la que las toallas, los complementos playeros y el espíritu carnavalero se convirtieron en protagonistas.
La iniciativa supone además una nueva apuesta por ampliar las actividades vinculadas al Carnaval de Verano de Puerto de la Cruz, incorporando formatos diferentes a los habituales concursos, galas y actuaciones.
La información sobre la celebración de esta primera edición fue publicada por Diario de Avisos, que destacó la reducida participación registrada en la convocatoria.
Una propuesta que busca consolidarse
‘Mascarita, pon la toalla’ nace con la intención de trasladar al verano algunas de las fórmulas participativas que caracterizan al Carnaval portuense. Su estreno deja ahora abierta la posibilidad de que la actividad pueda evolucionar en próximas ediciones y lograr una mayor respuesta por parte del público.
Puerto de la Cruz vuelve así a demostrar su apuesta por unir Carnaval y verano en una programación que busca llevar el espíritu carnavalero más allá de las fechas tradicionales de las Carnestolendas.