El barrio de El Llanito, en Breña Alta, vivió una noche mágica el pasado sábado 11 de abril, despidiendo el Carnaval con su fiesta más auténtica: el Entierro de la Sardina. Vecinos y visitantes se unieron a una cita que un año más combina la tradición, el humor y la música en directo.
La cita comenzó a las 21:00 horas cuando la comitiva fúnebre, encabezada por la comparsa Kailani y la batucada Badakatum, recorrió las calles del barrio. Una carroza amenizada por el DJ Equis puso la banda sonora a un cortejo donde el llanto fingido y las risas cómplices se mezclaron sin pudor.
El momento más esperado llegó a las 23:00 horas con la quema de la sardina. Decenas de vecinos se congregaron alrededor de la pira para decir adiós –hasta el año que viene– a este pez simbólico que representa el espíritu crítico y festivo del carnaval. El fuego, como manda la tradición, purificó las calles y abrió paso a la noche de baile.
La música no cesó después de las cenizas. Desde las 23:15 y hasta la 01:15 horas, la Orquesta K-nela hizo vibrar a los asistentes con su repertorio. A continuación, la Orquesta Libertad tomó el relevo desde la 01:30 hasta las 03:30 horas. Y para cerrar la madrugada, el DJ Equis regresó a las cabinas desde las 03:45 hasta las 05:00 horas, prolongando la fiesta hasta el amanecer.
“Nos vemos el año que viene en El Llanito”
El Ayuntamiento de la Villa de Breña Alta quiso destacar en sus redes sociales el esfuerzo colectivo: “Un año más los vecinos de El Llanito se han unido para celebrar su fiesta más representativa, entrañable y divertida, despidiendo a la Sardina entre risas, música y tradición”.
La despedida no fue un adiós, sino un hasta luego. El mensaje final del consistorio no dejó lugar a dudas: “Nos vemos el año que viene en El Llanito”.
Una promesa que los vecinos, ya con la vista puesta en 2027, han sellado con una noche inolvidable. Porque en Breña Alta, el Carnaval no termina: solo se echa una siesta hasta el próximo febrero.