José ‘El Donut’ -sobrenombre que le ‘impuso’ ‘El Matraca’ por el correo electrónico que utiliza- celebra este año su mayoría de edad en murgas. «Nací en el Carnaval de 1986. No le habría perdonado a mi madre que hubiera sido en otra fecha», comenta con humor, consciente de la responsabilidad que supone representar a todas las murgas. Aunque era partidario de salir al parque, estará en la grada con sus Trapasones.

¿Cuándo se inicia usted en el mundo de las murgas?

Mis inicios se remontan a Melindrosos, cuando comencé mi trayectoria murguera en 2004 y acabé esta etapa como presidente de la afilarmónica en 2018. A la edición siguiente salgo con Trapasones, con la que participé en 2019 y 2020. En total tengo 18 años como murguero.

¿Por qué cerrar el ciclo en Melindrosos para ir a Trapaseros?

Decido cerrar el ciclo en Melindrosos, primeramente, por un desgaste personal y como murguero, y quizás por discrepancias en la etapa final y te cansas. No fue ninguna disputa ni pelea porque hemos acabado muy bien. Fíjate que como empresario, aún estando en Trapaseros, colaboro con publicidad en los libretos de Melindrosos.

¿Cómo llega a Melindrosos?

Es una historia que marca mi vida porque, además de bonita, es trágica. Mi mejor amiga, acabando el Bachillerato de Arte, se interesa por la murga femenina Las Melindiosas y me metió el gusanillo. Ese verano empezamos a tratar con ellas y acudimos a sus asaderos y yo con la masculina. Lamentablemente ese mismo verano, en agosto, mi amiga fallece y yo continúo, y además abandono mi carrera de Periodismo en Tenerife.

¿Por qué se va a Trapasones?

Es un una murga que estaba cerca de mi empresa y tenía un contacto y relación más fluidos que con otros grupos. Aparte, con muchos años de relación. Cuando entro en Melindrosos, Junior Alonso dirige a las Melindiosas. Venía de Totorotas y nacen Trapasones. Hay cierta amistad desde hace décadas. A eso se suma que se interesan por uno, que también es interesante. El Carnaval va en sangre por mucho que quieras.

Pero cuando llega a Trapasones ya no está Junior.

No, coincide con la etapa de Samuel al frente y Xerach Casanova estaba ya armonizando. Es un estilo totalmente diferente al que se conoce con Junior en Trapasones. El cambio influye también bastante y me llamó también la atención.

Pero Melindrosos y Trapaseros son estilos diferentes…

Sí, totalmente. No tienen absolutamente nada que ver. Quizás el estilo ahora de Trapasones.

¿Hay tradición de Carnaval en casa?

Me viene de cuna. Mi tío Miguel Ángel González era el presidente de la comparsa Jaguaribe y de grandes comparsas antiguas. Aparte de eso también fue presidente de Figruc cuando entonces agrupaba a comparsas y murgas, a diferencia de lo que ocurre en la actualidad, que incluye solo a los grupos críticos.

Tras el paréntesis por el covid en 2021, vuelve el concurso, donde en la última edición se descalificó a Chancletas por quitarse el gorro el director.

Fue un palazo y por desgracia no pudimos hacer mucho porque delante de ese parque, cuando van desfilando todos los grupos, hay una persona puesta por Sociedad de Promoción que vela porque las bases se cumplan y, además, es algo que se pidió de forma unánime en alguna de las asambleas que celebramos. Fue un escándalo y desgraciadamente coincidió con un año que tenía que haber sido todo totalmente diferente.

¿Qué fue un escándalo?

Que ocurriera eso y que la despedida de todo un maestro (Tito Rosales, como director de Chancletas) se viera envuelta en la descalificación, y no fue el único caso, porque también afectó algo similar a Alborotados, que quedó descalificado también. Sin duda alguna no es el concurso para retirarte después de 40 años.

¿Cómo se afronta el concurso de este año? ¿Estamos ante un certamen con murgas de media tabla, por la ausencia de las grandes?

Va a ser un Carnaval diferente. Obviamente, hay menos de la mitad de murgas activas de las que deberían haber salido si no nos llega a azotar esta pandemia. Que sean más o menos conocidas no creo que afecte. Las que se lo han currado lo han hecho en un tiempo récord. Con las ganas con que lo han hecho estoy seguro de que todas van a hacer un espectáculo máximo, cada una dentro de su idiosincracia.

¿Tendrá el mismo saber ganar el primero sin participar Nietos, Serenques o Legañosos?

La Liga sigue siendo la Liga aunque el Madrid o el Barça estén en segunda división. Ganar un concurso de murgas en Las Palmas de Gran Canaria no es fácil. Es una competición que tienes que preparar y tienes que tener respeto por todos.

¿Cómo llega la murga Gambusinos de Fuerteventura al concurso de Las Palmas de Gran Canaria 2022?

Gambusinos se interesa por el concurso en el pasado verano.

¿Es la primera murga que participa de fuera de Gran Canaria?

Gambusinos es el primer grupo de fuera de Gran Canaria, pero no es el primero que lo intenta; ya es el segundo.

¿Y quién fue el anterior que lo intentó?

Los Trapaseros, de Los Realejos, en Tenerife, en 2015 o 2016. Fue ya hace mucho tiempo, y me pareció estupenda la idea, aunque no se llegara a materializar.

Irrumpen las chirimurgas en el programa oficial. ¿La chirimurga es el futuro de la murga?

Le preguntas a alguien que no tiene ni idea. No soy nada seguidor, tampoco de chirigota; soy un murguero más puro de estilo canario. Es cierto que este año salen cuatro grupos. Es un sector mucho más profesionalizado que las murgas que ya han actuado durante el año en teatros. No sé lo que nos espera y si tendrá el éxito de los drags.

¿Es la muerte de las murgas?

No. Las murgas llevan muchos años en evolución. Nos han limitado muchísimo las restricciones del propio Carnaval respecto al uso de los espacios y los elementos que se ha desbloqueado desde el año pasado y que ha dejado que todo vaya evolucionando un poco más. El mundo murga deben seguir evolucionando, en una trayectoria muy orientada al show, al teatro, a cantar y a denunciar y hacer humor. Las chirimurgas son reclamo diferente a las murgas.

¿No le tienen que tener miedo las murgas?

No, lo que tenemos que tener claro es que son un reclamo diferente, una variante. Las murgas no pueden parar en el desarrollo y evolución de los grupos, sobre todo en cuidar la cantera que, a diferencia de Tenerife, nos ha costado un poco más.

Pero el ‘efecto gaditano’ no es nuevo en Gran Canaria.

En Las Palmas de Gran Canaria hay muchos seguidores de las agrupaciones gaditanas, no es una influencia nueva, al margen de que personalmente me identifique más con la murga tradicional.

Representa a los grupos siendo componente de Trapasones, una murga que no sale.

Personalmente, soy un ‘enfermo’ del Carnaval. Yo habría salido. En el aspecto personal me ha venido muy bien para dedicarme a mi negocio. En cualquier caso, acato la decisión de mi grupo y deseando el regreso del próximo Carnaval.

Humberto Gonar La Provincia - Diario de Las Palmas

 

 

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