La falta de componentes y la necesidad de un paréntesis obligan a varias agrupaciones consolidadas a ausentarse del concurso, aunque la mayoría anuncia su intención de volver en 2027.
El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2026, que arranca este viernes, tendrá un sabor agridulce para la afición más purista. La edición de los “Ritmos Latinos” se desenvolverá sin la presencia de varias agrupaciones que han sido parte fundamental del paisaje festivo durante años, e incluso décadas. En total, ocho colectivos –entre murgas adultas, una formación infantil, una agrupación musical y una comparsa– han anunciado que no competirán, siendo la falta de componentes el denominador común de esta ausencia masiva.
Entre las bajas más destacadas figura una de las murgas más veteranas, Ni Pico-Ni Corto, con más de medio siglo de historia a sus espaldas. Pero no es la única: también se tomarán un año sabático las murgas adultas Desbocados, Trabachones, Sofocadas y Charlatanas, la murga infantil Lenguas Largas, la agrupación musical Siboney y la joven comparsa Abenaura.
Ni Pico-Ni Corto: “Sí o sí nos verán en 2027”
Fino Díaz, presidente de la histórica Ni Pico-Ni Corto, explicó que la decisión se tomó al no lograr reunir el número mínimo de integrantes. “No llegamos a tener sino 27 personas. Lo hemos intentado de todas las maneras… pero las cosas se están poniendo difíciles”, reconoció. Aunque admitió que es “un fastidio después de tantos años”, descartó una despedida definitiva: “Sí o sí nos verán en el Carnaval 2027”, afirmó, apuntando a problemas arrastrados de etapas anteriores.
Desbocados y Trabachones: honestidad y pausa responsable
Juani Padilla, director de Desbocados, argumentó que la decisión responde al “respeto” por el concurso y por ellos mismos. “Sabemos lo que tenemos que dar y este no era el año”, afirmó, subrayando que el objetivo es volver en 2027 con un grupo consolidado de entre 50 y 60 componentes.
Por su parte, Yone Expósito, director de Trabachones, citó una “suma de circunstancias”, incluida su reciente paternidad, que hacían inviable un proyecto de calidad. “Lo más sensato fue no meternos”, declaró, enfatizando que se trata de una “pausa responsable” y no de una retirada, con la vista puesta también en un regreso para la próxima edición.
Lenguas Largas y Siboney: dificultades y necesidad de descanso
Graci Martín, fundador de la murga infantil Lenguas Largas, admitió la dificultad para reunir el mínimo de niños, una situación que se ve agravada por el delicado estado de salud de su madre y vicepresidenta, Rosa Mejías. Aun así, mantienen la esperanza de regresar el próximo año.
Finalmente, Carol Hernández, presidenta de la agrupación musical Siboney, justificó la baja después de más de 20 años ininterrumpidos. “Llevar una agrupación durante tantos años es muy complicado”, señaló, admitiendo la necesidad de atender proyectos personales y de “tomarse un descanso”. “Fuera del Carnaval también hay vida”, sentenció, sin descartar un posible regreso en 2027.
Este éxodo temporal refleja los desafíos logísticos y humanos a los que se enfrentan las agrupaciones carnavaleras, donde la pasión choca a menudo con la realidad del reclutamiento y el desgaste. El concurso de 2026, sin embargo, se presenta como una oportunidad para que nuevas voces y fuerzas consolidadas que sí participan tomen el testigo, en un ciclo natural de renovación que la propia fiesta, con su resiliencia, sabe gestionar.