Hay decisiones que saben mejor cuando se toman entre todos. El Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane lo ha entendido así, y por eso puso en manos de los vecinos y colectivos la elección de la temática que vestirá su Carnaval en 2027. La consulta, abierta a través de la página web municipal, ha cerrado con un veredicto claro, colorido y con mucho ritmo: el circo se impuso con holgura frente a otras tres propuestas igualmente sugerentes.
Resultados con sabor a carpa y lentejuelas
Un total de 713 personas participaron en esta peculiar votación, una cifra que el propio Consistorio ha considerado “muy alta” y que demuestra el arraigo de una celebración que, en palabras del concejal de Fiestas, Álvaro Pages, es “de las más importantes del municipio y de toda La Palma”. Y entre todas las opciones, el circo se llevó la palma (nunca mejor dicho) con 307 votos, lo que representa un aplastante 43,06% de los apoyos.
Lejos quedaron las otras temáticas propuestas inicialmente por los grupos del Carnaval. El Antiguo Egipto sumó 190 votos (26,65%), Venezuela se quedó en 119 (16,69%) y Civilizaciones Antiguas alcanzó los 97 sufragios (13,60%). Pero la noche era del circo, de sus colores, sus luces, sus personajes y esa mezcla de asombro y nostalgia que solo la pista redonda sabe generar.
Creatividad sin red: las infinitas posiciones del circo
El concejal Álvaro Pages no ha ocultado su satisfacción por el resultado. Y no es para menos. “El circo ofrece muchísimas posibilidades creativas”, ha señalado, destacando que tanto los grupos carnavaleros como los artistas locales, diseñadores y el público en general tendrán un amplísimo lienzo sobre el que trabajar. Payasos, acróbatas, magos, domadores, forzudos, malabaristas y trapecistas pueden desfilar ahora por las calles de Los Llanos sin necesidad de carpa.
Pages ha querido agradecer expresamente la implicación de todos los que participaron en el proceso, algo que, según sus palabras, “demuestra el cariño y el interés que despierta esta celebración”. Y ha recordado que fueron los propios colectivos del Carnaval quienes plantearon las opciones iniciales, para después ceder el testigo a la ciudadanía.
El carnaval como escuela de democracia festiva
Lo interesante del caso de Los Llanos de Aridane no es solo la temática elegida, sino el camino para llegar hasta ella. En una época donde a veces las fiestas se diseñan desde arriba, este municipio palmero ha preferido abrir el abanico y escuchar a pie de calle. La consulta popular, ágil y digital, ha permitido que cada vecino se sintiera parte de la decisión. Y eso, en una tierra que aún guarda las cicatrices de la erupción volcánica, tiene un valor simbólico añadido: el de reconstruir también la alegría colectiva entre todos.
Ahora, con el circo como bandera, comienza la parte más bonita y también la más exigente: convertir una idea en un despliegue de disfraces, carrozas, coreografías y escenarios. El Ayuntamiento ya ha anunciado que en los próximos días se abrirá la convocatoria para elegir el cartel oficial del Carnaval 2027, animando a artistas y creativos de la isla a presentar sus propuestas.
El telón se abre… pero aún hay que ensayar
“Desde este mismo momento comienza el trabajo de planificación”, ha afirmado Pages, que ya anticipa una edición “participativa, alegre y con una temática muy visual”. No le falta razón. El circo, con su parafernalia de lunares, rayas, purpurina y números sorprendentes, promete llenar las calles de Los Llanos de un aire distinto, más viajero, más infantil quizás, pero también más universal.
Porque al final, el Carnaval y el circo comparten algo esencial: ambos son territorios donde todo está permitido, donde la realidad se suspende por unos días y donde cualquiera puede ser, durante unas horas, el personaje que siempre quiso interpretar.
Así que ya se sabe. En febrero de 2027, si alguien ve un malabarista en la calle Real o un payaso triste sentado en una farola, no busque la carpa más cercana. Es simplemente Los Llanos de Aridane, que ha decidido convertir su fiesta en el mejor espectáculo del mundo. Y lo ha decidido, además, a pulso limpio y entre aplausos.