El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, fiesta de Interés Turístico Internacional, llora en silencio una pérdida que, para los cronistas, supone el cierre de una época dorada. Con el reciente fallecimiento de Ignacio Vázquez Báez, desaparece el último integrante de un grupo de cinco visionarios que sembraron la semilla de un fenómeno hoy imparable: las comparsas en Canarias.

Así lo ha recordado este miércoles el historiador y estudioso de la fiesta, Ramón Guimerá Peña, quien ha lanzado una llamada de atención sobre el injusto olvido que rodea a estos creadores. “Con el fallecimiento de Ignacio Vázquez Báez, se acaba el póker de personas que crearon nuestras primeras comparsas, las primeras comparsas de Canarias”, sentenció Guimerá.

Los orígenes: “Los Rumberos” y la semilla de 1966

Todo comenzó en 1966, cuando un grupo de entusiastas se unió en torno a la figura del maestro Manuel Monzón Mingorance, a quien Guimerá define como “el maestro de maestros”. Bajo su batuta nació la agrupación pionera: “Los Rumberos”. Sin embargo, el potencial creativo del grupo era tan grande que pronto cada miembro decidió volar solo para formar sus propias familias carnavaleras.

La gran diáspora creadora

El historiador detalla el mapa de aquella expansión fundacional:

  • Vicente Cruz Díaz fundó en 1970 la emblemática “Los Cariocas”.

  • Luis González Zuppo hizo lo propio ese mismo año con “Los Sambas”.

  • Ignacio Vázquez Báez, ahora despedido, creó también en 1970 “Los Sudamericanos” y, dos años después, en 1972“Las Danzarines Canarios”.

  • Esteban Reyes Melián completó el círculo en 1972 con “Los Brasileiros”.

“A ellos debemos toda Canarias el fenómeno carnavalero de las Comparsas en el archipiélago, en todos los carnavales que se celebran en nuestras islas”, subraya Guimerá con énfasis.

Un legado en la sombra

Pese a ser los arquitectos de una tradición que hoy congrega a miles de personas en cada rincón del archipiélago, el nombre de estos cinco pioneros ha pasado a la historia “en silencio”, lamenta el cronista.

“Pocos carnavaleros de hoy en día, incluso pocos comparseros de hoy en día, conocen la identidad y la gran aportación de este póker de ases”, denuncia Guimerá. Y enumera con dolor a esos cinco hombres sin los cuales no se entiende la evolución de la fiesta: Manuel Monzón Mingorance, Vicente Cruz Díaz, Luis González Zuppo, Esteban Reyes Melián e Ignacio Vázquez Báez.

Con la partida de Vázquez Báez, la historia viva del carnaval se queda huérfana de testigos directos de aquella gesta fundacional. La comunidad carnavalera, tan dada al ruido y la purpurina, está llamada ahora a un acto de memoria: poner nombre y rostro a quienes, hace más de medio siglo, trajeron el ritmo y la cadencia de las comparsas a las Islas Afortunadas.

Un comentario en «El póker de ases del Carnaval: héroes anónimos a los que la fiesta debe su esencia»
  1. Manolo Monzón fue el único fundador de Rumberos Noviembe 1965. Ignacio salió en la primera foto de aquel grupo de amigos de Las Fiestas de Invierno de 1966, estan hasta 1968. Esteban entró para las Fiestas de Invierno de 1967,estuvo incluso en 1971 y Vicente Cruz entró a finales de 1967 y estuvo en Las Fiestas de Invierno de 1968 y 1969 con Rumberos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *