La agrupación, que no competirá en el Carnaval 2026, participó con su característica energía en el desfile real, que reunió a medio millar de figurantes y adaptó espacios para personas con movilidad reducida.
Aunque no estarán en los escenarios del próximo Carnaval, la murga infantil Los Retorciditos no quiso faltar a una cita fundamental con su comunidad. Este martes, la agrupación se sumó a la celebración más esperada por los más pequeños y, literalmente, “sacó las motos” para acompañar y animar el paso de Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente en la Gran Cabalgata de Granadilla de Abona. “FELICES REYES A TOD@S”, escribió la murga en sus redes, subrayando su participación en este “acto tan significativo para su pueblo”.
El evento, que puso el broche final al amplio programa navideño del municipio, se desarrolló a pesar de una persistente lluvia fina que no logró apagar la ilusión. Como novedad, el Ayuntamiento habilitó una zona específica para personas con movilidad reducida (PMR) cerca de la oficina de la Seguridad Social, además de la ya habitual en el Pabellón de Los Hinojeros, en un gesto por hacer la fiesta más inclusiva.
Un desfile real con sabor a carnaval
La cabalgata comenzó a las 17:30 horas, tras la ofrenda al Niño Jesús en la Iglesia de San Antonio de Padua. Los Reyes, en sus carrozas reales, recorrieron las principales calles del casco acompañados por un impresionante séquito de alrededor de medio millar de figurantes. En el cortejo, además de Los Retorciditos, desfilaron comparsas, murgas, personajes infantiles, carrozas, bandas de música y el servicio de Correos, creando un ambiente festivo que fusionó la magia navideña con la energía propia del Carnaval.
El punto final fue el Pabellón de Los Hinojeros, donde el alcalde, José Domingo Regalado, hizo entrega a los Reyes Magos de las llaves mágicas del municipio. Allí, los niños y niñas pudieron entregar sus cartas en persona, coronando una tarde de ilusión.
El compromiso social de una murga más allá del concurso
La participación de Los Retorciditos, anunciando su ausencia en el Carnaval 2026 pero presente en un acto comunitario de primer orden, refleja el doble compromiso de muchas agrupaciones infantiles: con el arte de la crítica murguera, pero también con la vida social y las tradiciones de su municipio. Su actuación no fue por puntos, sino por pura adhesión festiva.
El alcalde Regalado destacó que la cabalgata cerraba un programa navideño que ha apostado por la “participación e implicación de los colectivos” a través de casi un centenar de actos. La murga Los Retorciditos, con sus motos y su ritmo, fue una prueba viviente de ese espíritu colaborativo que define las fiestas de Granadilla.