El medio digital especializado publicó dos bulos elaborados con motivo del 28-D, uno sobre un convenio histórico entre municipios y otro sobre el calendario, buscando generar debate sobre el futuro de las fiestas.
El Día de los Santos Inocentes ha servido este año al diario digital especializado Grupo EnMascarada Carnaval para lanzar dos elaboradas inocentadas que, más allá de la broma, encierran una reflexión sobre el presente y el futuro de las fiestas en la isla. Ambas publicaciones, presentadas con el formato y el tono de una noticia veraz, han circulado con rapidez, generando reacciones de sorpresa, ilusión y cierto debate entre la afición.
La primera y más ambiciosa de las noticias ficticias anunciaba un convenio histórico entre los ayuntamientos de Santa Cruz de Tenerife y Arona. Según el bulo, este acuerdo convertiría al concurso de comparsas del Carnaval de Los Cristianos en una suerte de “sucursal” o fase preliminar del certamen capitalino, garantizando a la ganadora del sur una plaza directa en Santa Cruz al año siguiente.
El texto, redactado con detalle, aludía al “crecimiento notable” y a la “alta calidad” alcanzada por el concurso aronero, poniendo como ejemplo el doblete de la comparsa Bella Mariana en la pasada edición. El supuesto objetivo era “evitar que el cupo de participación permanezca cerrado” y fomentar que más grupos del sur dieran el salto a la capital, siguiendo un modelo similar al de las murgas del norte.
La otra inocentada: un retraso en el calendario
La segunda inocentada apuntaba a uno de los debates recurrentes en la organización: la calendarización. El medio publicó que, debido al “escaso margen de tiempo” para preparar un evento de tal envergadura, el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2026 retrasaría su inicio quince días.
El artículo ficticio citaba como motivo principal los conflictos logísticos con el desmontaje del Parque Infantil de Tenerife (PIT) en el Recinto Ferial, lo que obligaría a posponer el montaje del escenario principal. La noticia aprovechaba para recordar la postura de algunos responsables municipales que abogan por un “calendario festivo fijo y estable”, desvinculado de los condicionantes del calendario litúrgico, para mejorar la planificación.
El propósito tras la broma: valorar y debatir
Tras la revelación de que se trataba de inocentadas, el equipo de EnMascarada Carnaval explicó su doble intención. Por un lado, querían “dar valor al buen concurso” que se realiza en Arona, reconociendo su creciente nivel y calidad, ante lo cual retiraron una broma inicial que pudiera interpretarse como una crítica. Por otro, con la noticia del retraso, plantearon un escenario que “ojalá se hiciera realidad” para abrir el debate sobre la compleja logística de la fiesta.
Ambas publicaciones, aunque falsas, han servido para poner sobre la mesa asuntos reales: la creciente pujanza de los carnavales metropolitanos y del sur, la posible necesidad de vías de acceso más fluidas a los concursos principales, y los desafíos que supone la organización de un mega-evento con fechas móviles. Una demostración de que, a veces, la ficción inocente puede iluminar debates muy reales en el mundo del Carnaval.