El artista Matías Mata (Lanzarote, 1971), que en dos décadas ha pasado de estar en el calabozo por pintar pasos de peatones con los colores arco iris a ser uno de los principales referentes del arte urbano, da forma y color al mural que le ha encargado la concejala de Cultural de Santa Cruz de Tenerife, la nacionalista Gladis de León, para rendir homenaje a los músicos que actúan en la calle y, en particular, a Nilo Caparrosa, nacido en 1957 y que falleció de forma repentina el pasado 31 de marzo.

El pasado martes irrumpió una grúa en la céntrica calle del Castillo, en medio de un espectacular despliegue; era la antesala de lo que estaba por venir. Tras el saneamiento de la pared lateral del edificio que se levanta justo donde tantas veces actuó el músico dominicano, Matías Mata dispuso unos trazos desordenados que le permiten seguir de guía para plasmar el boceto que ha ideado con dos fotografías tamaño carnet que, por obra y arte de este artista, que inmortalizará a Nilo Caparrosa sobre una pared de más de 16 metros de alto y casi seis de ancho; en total unos 95 metros cuadrados.

La concejala reconoce que desde el fallecimiento del músico le estuvo dando vueltas a la idea de cómo Santa Cruz podría rendirle tributo a la medida de la huella que había dejado el músico. «Tantas veces había pasado por ahí y parecía que la pared estaba esperando este mural», cuenta Gladis de León, que desvela que se realizaron todos los trámites oportunos hasta garantizar la viabilidad del proyecto que desde ayer toma forma en el mismo sitio donde Nilo Caparrosa tocó con su trompeta.

El autor del encargo, Matías Mata, reconoce que no se trata de una obra cualquiera. «Aquí hay un 50 por ciento de implicación personal y otro tanto de encargo profesional», explica, para reconocer que ha priorizado este trabajo sobre otros que tenía en cartera. Ahí deja entrever su espíritu de artista urbano, que se lleva por la necesidad de expresarse de una forma plástica.

Matías Mata, o Sabotaje al Montaje, precisa que para llevar a cabo los preparativos del mural ha hablado con la hija del músico, Sislena Caparrosa, además de buscar documentación sobre el artista. A partir de ahí, desarrolla la obra con spray especiales para este tipo de frescos al aire libre que le garantizan una esperanzan de vida de seis o siete años antes de que comience a hacer mella la incidencia del sol.

Natural de Lanzarote, Matías Mata se trasladó a Gran Canaria por necesidades laborales de su padre, que trabaja como soldador en una empresa de implantación nacional. Más tarde se traslada a la Universidad de La Laguna donde realizó los primeros cursos en la licenciatura de Bellas Artes para finalizar su formación en Cuenca.

Fue en la Universidad lagunera donde conoció a su pareja y, a pesar de su fallecimiento, decidió continuar en Santa Cruz, si bien la huella artística se reconoce en otros puntos de Gran Canaria e incluso de Tenerife. Tras el magisterio mostrado en el Teatro Victoria y el fresco canino del Parque de Las Indias, Matías Mata acomete uno de los murales que serán más fotografiados.

Humberto Gonar eldia.es

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