La gloria repartida. Hubo ocasiones en las que el jurado del Concurso del Gran Teatro Falla se vio obligado, ante la calidad de los aspirantes, a otorgar premios compartidos entre agrupaciones. Decisiones salomónicas, algunas más sonadas que otras. Y se lleva la palma la acontecida en las Fiestas Típicas Gaditanas de 1975. El motivo no fue otro que el primer premio de comparsas otorgado a un conjunto que se presentó como chirigota: ‘Los belloteros’ de Paco Alba. Esta agrupación se clasificaba a la final de chirigotas junto a ‘Los majaras del desierto’ de Manuel de Agustín El Carota y ‘Los cocineros del pan rallao’ del Agustín González Chimenea. En esa final, el jurado emitía una nota oficial en la que señalaba que “se ha llegado a la conclusión por mayoría de sus miembros que la chirigota denominada ‘Los belloteros’ no se ajusta a la clasificación y calificación de tal chirigota por lo que este jurado la incluye, haciendo uso de sus facultades, entre las comparsas, y entre ellas será calificada y clasificada”.

De esta manera ‘Los belloteros’ alcanzaron el primer premio compartido con ‘Los napolitanos’ de Pedro Romero y Aurelio Real, con el grupo de la que posteriormente sería la peña Nuestra Andalucía. La crónica posterior a la final publicada en Diario de Cádiz contaba que el público mostró primero su desagrado al conocer que el jurado consideraba comparsa a ‘Los belloteros’. El enfado se convirtió en “protestas ruidosas e incensantes gritos de ¡fuera, fuera!” cuando se anunció que compartían primer premio. Pepe Silva, integrante de ‘Los napolitanos’, admite que “nadie se esperaba eso”. Y da una posible clave de la decisión: “En el jurado había chirigoteros antiguos que decían que ‘Los belloteros’ estaba demasiado bien cantada”. Esos chirigoteros eran Fletilla, Poce y Cala. También, el día antes de la final se podía leer en este rotativo en referencia a ‘Los belloteros’ que “se ve la calidad de Paco Alba, pero es más estilo de comparsa que de típica chirigota”.

El talento y el refinamiento que imprimió Paco Alba a la fiesta provocó varias veces que sus agrupaciones obtuvieran premios compartidos o especiales. ‘Los de fin de curso’ fue en 1956 segundo premio compartido con ‘Las viudas de los viejos del 55’. En 1959, a su conjunto ‘La hueste de Don Nuño’ y a ‘Los gorilas’ de Ramón Díaz ‘Fletilla’ les dieron un premio especial por encima del primero, que fue para ‘Los tontos del pueblo’, precisamente con música de Alba. Lo mismo le ocurrió al Brujo en 1963 cuando sacó ‘Los corrusquillos gaditanos’ tras el magnífico duelo con ‘Los dandys negros’ de Enrique Villegas, teniendo en cuenta el jurado “la calidad artística” de ambas comparsas, según reflejaba este periódico, y dejando desierto el segundo premio, siendo el tercero para ‘Los discípulos de Magandé’ de Fletilla.

Ya en el Carnaval democrático, el año 1979 fue el de los premios compartidos. En coros, ganaron a la par ‘Los buhoneros’ y ‘Los plumeros del Carnaval’. Y en comparsas acaeció lo mismo con ‘Angeles y demonios’ de Antonio Martín y ‘Navegantes gaditanos’ de Pedro Romero y Aurelio Real, una de las grandes pugnas de la historia de la modalidad con un sorprendente desenlace. Cuenta Martín que su comparsa estaba “con la mosca detrás de la oreja porque nos decían que el primer premio era para ‘Navegantes gaditanos’. El presidente del jurado tenía buena relación con ellos”. Esa noche de la final “cantamos un pasodoble a Felipe Campuzano, que vino al camerino con champán a celebrar el primer premio con nosotros. Se quedó planchado cuando le dijimos que la cosa estaba difícil. No sé qué pasó que se fue y volvió diciendo que habría dos primeros premios”. En relación a este hecho dice Martín que “yo no sé si influyó de alguna manera, lo que sí sé es que el empujón grande para ser primer premio nos lo dio Pedro Trujillo Catalán Chico, nuestro director, que esa noche de la final se salió en el escenario. De rodillas en la presentación, todo corazón. Formó el taco”.

Pepe Silva, que formaba parte de la comparsa ‘Navegantes gaditanos’, corrobora las palabras de Martín en cuanto a la portentosa actuación del director de ‘Ángeles y demonios’. “Teníamos entendido que éramos primer premio, pero lo que hizo Catalán Chico esa noche no fue normal. Yo estaba viendo la actuación en un palco con Carlos Peña y le dije que si no le daban el primer premio a Ángeles y demonios es que el jurado no valía un duro. Tenía los pelos de punta”. Y como lo cortés no quita la valiente, Silva reconoce que tras ver la actuación de la comparsa rival temió ser segundo premio.

En Diario de Cádiz, al día siguiente de la final del año 79, otro grande del Carnaval como Jesús Monzón, director de ‘Navegantes gaditanos’, señalaba molesto que “no me creo que dos conjuntos hayan podido sumar 467 puntos exactamente. ¿Es que no hay ninguna diferencia?”. El segundo premio quedó desierto y el tercero se adjudicó a ‘Húngaros gitanos’, una comparsa con letra del autor portuense Luis Galán y música y dirección de Antonio Trujillo Catalán Grande.

Pedro Romero coleccionó premios compartidos, pues a los ya mencionados de ‘Los napolitanos’ y ‘Navegantes gaditanos’ se unió el 2º, junto a ‘Los ribereños gaditanos’ de Luis Ripoll y José Luis Arniz, conseguido con ‘Los playboys’ en el año 1972. También Martín cuenta con un segundo, en 1976 con ‘España y olé’, al alimón con ‘Marionetas’ de Luis Ripoll.

Después de ese 1979 los galardones ex aequo no se han producido habitualmente. El más cercano en el tiempo data de 2019 con los cuartetos infantiles ‘Échale una mano a la cantera’ y ‘Harry Potera y la piedra sofá’.

J.M. Sánchez Reyes Medios online – Logo diario de cádiz_ieducando – ieducando

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