El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, ha dado el pasado miércoles el pistoletazo simbólico a la cuenta atrás del Carnaval con una ronda de visitas a algunas de las agrupaciones más emblemáticas de la fiesta. Acompañado por el concejal de Fiestas, Javier Caraballero, otros miembros de la Corporación municipal y representantes del Cabildo, el primer edil recorrió los locales de ensayo en la céntrica zona de La Noria para mostrar el apoyo institucional y compartir el espíritu que ya impregna la capital.
La visita comenzó en la sede de la conocida murga Nifú-Nifá, continuando por los locales de La Peña del Lunes, Unión Artística El Cabo, Sabor Isleño y Diablos Locos. En cada parada, Bermúdez destacó el papel fundamental de estas agrupaciones. “Queremos poner en valor el esfuerzo que cada edición hacen los distintos grupos para participar activamente en nuestra fiesta, porque ellos son el alma de nuestra fiesta más internacional y lo demuestran cada año con su entrega”, afirmó el regidor.
Bermúdez definió el Carnaval como “parte del alma de Santa Cruz y un orgullo compartido por todos sus vecinos”, subrayando que estos encuentros “representan el comienzo de un camino que nos llevará, un año más, a vivir la magia, la alegría y el espíritu participativo que nos define como capital del Carnaval”.
Por su parte, el concejal Javier Caraballero enfatizó el carácter bidireccional de la iniciativa. “Este recorrido no solo nos permite conocer de cerca el trabajo de cada grupo, sino también escuchar sus ideas y necesidades para seguir construyendo y mejorando juntos el Carnaval más participativo de Canarias”, señaló. En la comitiva también estuvo presente el consejero insular de Carreteras del Cabildo, Dámaso Arteaga.
La agenda de contactos continuó ayer jueves, con nuevas visitas previstas a la murga Triqui Traques, Mamel’s y Danzarines Canarios. Este tradicional recorrido “puerta a puerta” forma parte del compromiso del área de Fiestas por mantener un canal de diálogo directo con el tejido asociativo carnavalero, recoger sus propuestas y contagiar, desde dentro, el ambiente que en las próximas semanas convertirá a la capital en el epicentro festivo del archipiélago.