El Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC) no solo vive de aplausos. La quinta sesión preliminar en el Teatro Falla quedó eclipsada por una fuerte controversia generada por la intervención de una chirigota procedente de Tenerife, cuyo pase fue calificado por destacados analistas como un “insulto” a la tradición del carnaval gaditano.
Desde el palco de análisis, las críticas fueron severas e inmediatas. Comentaristas veteranos señalaron una falta absoluta de preparación y adaptación a los códigos esenciales del certamen. “Llega a rozar el insulto a la fiesta. No vienes preparado, no vienes formado, no vienes al tanto de cómo son las cosas aquí”, expresó uno de los cronistas durante la retransmisión. Su colega añadió que la agrupación demostró un “desconocimiento por completo de la normativa, el espíritu y la esencia” del COAC, equiparando su desempeño al de “una despedida de solteros”.
La reacción en la sala fue un termómetro del malestar. A pesar de algunos intentos por acallar las muestras de desaprobación, se defendió el derecho del público a juzgar. “El aficionado es soberano y sabe marcar los límites. Si uno no tiene el nivel que se precisa, la autocensura es un principio básico”, argumentó un analista. La polémica saltó a las redes sociales, donde la desaprobación fue generalizada, resumiéndose en un contundente: “Nos queremos muy poquito”.
Brillos en la noche entre la controversia
Más allá del foco negativo, la sesión dejó espacio para las buenas noticias. El coro ‘ADN’, dirigido por Luis Rivero, se erigió como uno de los grandes triunfadores de la noche, consolidándose como un firme aspirante a la final. Los expertos lo definieron como “un coro muy solvente”, elogiando su calidad vocal y su refinado gusto musical, y lo situaron ya en la pelea por las primeras posiciones.
En chirigotas, el grupo de Manolín Sánchez Reyes y José Manuel Blanco, aun partiendo con grandes expectativas, dejó una impresión dividida. Aunque reconocida como “una muy buena chirigota que va para arriba”, algunos echaron en falta una mayor dosis de humor y un elemento sorpresa más definido, señalando que su presentación, aunque divertida, “se quedó falta de chiste”.
El capítulo de comparsas ofreció un contraste. La agrupación ‘Culpable’, de Alcalá de Guadaira, dejó un “buen sabor de boca” con un repertorio sólido y una potente interpretación, perfilándose como candidata a avanzar a la siguiente fase. Por el contrario, la comparsa ceutí ‘La hipócrita’, pese a sonar bien musicalmente, no convenció del todo con una propuesta conceptual que se juzgó más enrevesada que en anteriores participaciones.
El concurso mira al fin de semana
Con la polémica servida, el COAC se adentra en un fin de semana de tres funciones que, aunque modestas en el papel, presentan alicientes notables. Entre las agrupaciones más esperadas figuran la chirigota de Carlitos Pérez, el regreso de la formación ‘Los compay’ del Molina, la comparsa de Marta Ortiz y el coro de Chapa, que buscará redimir la actuación de su comparsa. La fiesta continúa, pero el debate sobre los límites y la esencia del concurso ya está servido.