La presentadora canaria describe en el documental ‘El sueño del sueño’ cómo la entrada de visitantes inesperados en su camerino alteró la calma previa a una de las noches más importantes de la fiesta. El periodista Javi de Hoyos apunta a Carla Barber como la persona involucrada.
El Carnaval no solo se vive sobre las tablas. Detrás del brillo de las plumas, las carrozas y las miradas al cielo, hay un universo de ensayos, nervios y momentos privados que rara vez traspasan el backstage. Pero a veces, la trastienda de la fiesta también deja historias que merecen ser contadas. Una de ellas acaba de salir a la luz gracias al documental ‘El sueño del sueño’, disponible en la app Canarias Play, donde la conocida presentadora y creadora de contenido Catha González ha compartido un episodio de tensión que vivió en su camerino durante la pasada Gala de la Reina del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria.
Lo que debía ser una tarde de concentración y calma se convirtió, según el testimonio de González, en un momento de frustración e incomodidad provocado por la irrupción de personas ajenas a su equipo de confianza. La artista, que se preparaba para salir al escenario, sintió que aquel espacio íntimo —tan necesario en una noche tan exigente— fue invadido sin previo aviso.
Un camerino, un refugio y una rutina rota
Para Catha González, el camerino no era un simple lugar de paso. Lo había organizado con esmero: traje, zapatos, maquillaje y un pequeño equipo humano formado por Juan Castañeda, Dan y Ana, profesionales con los que ya había trabajado en otras ocasiones y que le transmitían seguridad. “Todo estaba preparado para estar tranquila, conversando, probándome el traje y maquillándome con calma”, explica en el documental.
Sin embargo, esa burbuja de tranquilidad estalló cuando, según su relato, varias personas ajenas al equipo entraron en el camerino y se quedaron. La presentadora subraya que nunca pretendió sentirse “especial ni mejor que nadie”, pero defiende que aquel era su espacio para concentrarse. Y en un evento de la magnitud de la Gala de la Reina, cada minuto de paz cuenta.
El malestar que se reflejó en el maquillaje
Uno de los pasajes más vívidos del relato tiene que ver con el estado del propio maquillador. González recuerda cómo percibía a Juan respirando con dificultad, dejando la brocha, volviéndola a coger y mirando hacia atrás como intentando enviar señales para que la gente desalojara la habitación. Pero nadie hacía caso.
“El maquillador que me está maquillando está incluso más nervioso que yo. Él tiene que estar tranquilo. No puedo salir hecha un Picasso”, confiesa la presentadora.
La tensión llegó a tal punto que González estuvo a punto de romper a llorar, aunque se contuvo para no estropear el trabajo de maquillaje. El propio maquillador le dijo que notaba cómo le subía la temperatura corporal: “Estás ardiendo”. “Fue un momento de muchísima frustración. Solo quería gritar y echar a todo el mundo del camerino”, admite.
La investigación de Javi de Hoyos: ¿Carla Barber en la mira?
A raíz de estas declaraciones, el periodista y creador de contenido Javi de Hoyos ha realizado su propia investigación y ha señalado a la famosa canaria Carla Barber como la persona que habría entrado en el camerino acompañada de varios amigos. Según De Hoyos, el jurado de la gala disponía de una sala de espera con catering, pero no de un camerino individual. Otros miembros del jurado, como el actor Miguel Ángel Muñoz, permanecieron en esa zona común.
El periodista plantea que pudo tratarse de un despiste o de una mala interpretación de la organización de los espacios, pero insiste en que la situación resultó especialmente incómoda para Catha González, que se encontraba en pleno proceso de preparación.
Hasta el momento, Carla Barber no ha hecho declaraciones públicas sobre esta versión, y Catha González evita mencionar nombres en el documental, limitándose a describir la experiencia y cómo afectó a su tranquilidad.
El Carnaval por encima de todo
Más allá de las identidades o los rumores, este episodio pone de relieve algo esencial: la fragilidad del momento previo a una gran gala carnavalera. El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria es una de las fiestas más importantes del archipiélago, y sus protagonistas —ya sean presentadores, jurado, reinas o murgueros— necesitan condiciones adecuadas para brillar.
Lo que ocurrió en aquel camerino es un recordatorio de que, detrás del espectáculo, hay personas que trabajan con pasión y que merecen ser respetadas en su intimidad profesional. Porque el carnaval no es solo música y color: es también concentración, respeto y empatía entre todos los que hacen posible la magia.
Y esa magia, como bien sabe Catha González, empieza mucho antes de que se enciendan las luces del escenario.