Con la alegría y el bullicio que las caracteriza, pero esta vez en un acto cargado de emoción y gratitud, la murga Los Chancletas hizo efectiva la promesa de su sorteo. El pasado martes, en un sencillo pero significativo encuentro, se procedió a la entrega del premio de la rifa correspondiente al sorteo celebrado el 12 de diciembre.

La ganadora, cuya identidad fue recibida con aplausos y felicitaciones por parte de los integrantes de la comparsa, recogió su premio entre sonrisas y la calidez típica de esta agrupación. El momento no fue solo la culminación de un sorteo, sino el reflejo del apoyo comunitario que sostiene a estas expresiones culturales.

Muchas felicidades a la ganadora y agradecemos a todas aquellas personas que han participado!”, fue el mensaje unánime y destacado por Los Chancletas a través de sus redes sociales. Este agradecimiento va más allá de lo protocolario; es el reconocimiento a un círculo virtuoso donde la comunidad colabora y, a su vez, la murga devuelve ese apoyo con arte, color y tradición en cada una de sus presentaciones.

Más que una Rifa: Un Acto de Comunidad

Las rifas y actividades de recaudación son una parte fundamental de la economía de muchas agrupaciones de carnaval. Los recursos obtenidos se destinan a gastos esenciales como vestuarios, instrumentos, traslados y la logística de sus ensayos y presentaciones. Por ello, cada boleto vendido representa un voto de confianza y un deseo de que la murga siga brillando.

Para Los Chancletas, este sorteo exitoso no solo significa un respaldo económico, sino también una confirmación de su arraigo en el barrio. Es la prueba de que su trabajo, su música y su presencia en las calles durante el carnaval son valorados y sostenidos por la gente.

Mirando Hacia el Carnaval

Con esta actividad concluida satisfactoriamente, Los Chancletas cargan nuevas energías para afrontar la recta final hacia la próxima temporada de carnaval. El premio entregado es, en cierta forma, un primer festejo. El verdadero galardón que esperan, y por el que trabajan incansablemente en cada ensayo, es el aplauso del público, la adhesión de la gente en el corso y la perpetuación de la alegría murguera.

La entrega del premio cierra un capítulo, pero abre la puerta a la expectativa. Ahora, la comunidad que participó y apoyó, y la propia ganadora, tendrán un motivo extra para seguir de cerca y con orgullo los pasos de Los Chancletas, sabiendo que en su alegría hay también un pedacito de contribución colectiva. ¡Qué reviente el bombo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *