Frank, conocido como Beat Creator, desgrana en una entrevista su trayectoria desde la cultura hip-hop de los 80, su estilo ecléctico y el inesperado momento racista que vivió en una cabina.

En el panorama musical de Tenerife, el nombre Beat Creator es sinónimo de eclecticismo, vinilo y una pasión que arrancó en los años del breakdance. Pero detrás del alias hay un Frank de Ofra que se define, ante todo, como un “DJ de Ofra” y que confiesa un secreto a voces: cuando la música lo transporta, hace “un bailito” porque, admite, “será que sigo siendo murguero en mi interior”.

Su historia como pinchero comenzó en 1984, inmerso en la cultura hip-hop que entonces explotaba en la isla. “Todo empezó con el breakdance”, recuerda. De las cuatro ramas de este movimiento (graffiti, baile, rap y DJ), la música fue su elección natural. El equipamiento fue rudimentario y familiar: un amigo le adaptó un pitch de ruedita a un plato Sony de madera de su padre, y con eso empezó a mezclar sus primeros discos con lo que sonaba en la radio. “Así fue, como diría Juan Gabriel”, resume con humor.

De DJ F a Beat Creator: un nombre prestado de los 80

Su primer alias fue lo más directo posible: DJ F (por Frank). Pero pronto lo cambiaría. A mediados de los 85, escuchó el tema ‘Get Stupid Fresh vol.1’ del grupo Mantronix, que repetía la frase ‘The Beat Creator’. “Y lo cogí prestado”, confiesa, bautizando así una carrera que ya lleva décadas.

Sus gustos son tan variados como su estilo. Reconoce a Javier Solís como su “placer culpable”, pero asegura que artistas como Freestylers nunca faltan en sus sesiones. Una sesión suya puede ser un viaje, pero tiene límites claros: la petición más absurda que recibió fue, mientras pinchaba drum & bass en vinilo, que pusiera ‘La morocha’.

El incidente racista que respondió con Óscar de León

No todas las anécdotas son divertidas. Beat Creator relata el momento más “loco” y desagradable vivido en una cabina: estaba poniendo a Frankie Ruiz cuando un señor se le acercó para exigirle que cambiara la música. Al negarse, el individuo se encolerizó y soltó: “Así es normal que vengan tantos sudacas a las Islas”. La reacción del DJ fue contundente: llamó a seguridad y, acto seguido, puso a Óscar de León. “Una respuesta musical”, dice.

Su locura más grande por la música tiene sabor a vinilo y aventura: en los años 90, viajó por Inglaterra cambiando de tren tres veces solo para comprar un disco que había visto anunciado en la revista especializada ‘Hard To Find’ en Tenerife. Una odisea pre-internet que define su dedicación.

Entre anécdotas y confesiones, Beat Creator se presenta como un DJ de barrio con proyección, un amante de la “buena música” sin etiquetas y, en el fondo, un murguero que nunca dejó de bailar cuando el ritmo lo merece.

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