La creadora multidisciplinar, entrevistada por El Blogo Feroz, ha convertido la ilustración, el diseño, la fotografía y la moda en diferentes formas de expresión artística, mientras mantiene intacta su ilusión por crear algún día el cartel del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife.

El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife también se construye desde el arte. Detrás de cada cartel, cada escenario y cada elemento visual existe una importante labor creativa en la que diseñadores e ilustradores encuentran un espacio para interpretar la fiesta desde perspectivas muy diferentes.

Una de esas miradas es la de Rebecka Skog, creadora multidisciplinar cuya trayectoria combina ilustración, diseño gráfico, fotografía, muralismo, moda y proyectos editoriales. Nacida en Suecia y vinculada a Canarias desde su infancia, ha desarrollado una carrera marcada por diferentes experiencias internacionales antes de establecerse nuevamente en Tenerife.

Su recorrido profesional la ha llevado a trabajar y formarse en ciudades como Madrid, Londres y Copenhague, experiencias que han terminado dejando huella en una propuesta artística en la que conviven dos universos aparentemente diferentes: la sencillez de inspiración escandinava y los elementos propios de la identidad canaria.

Precisamente esa combinación se encuentra entre sus principales señas de identidad. Skog apuesta por composiciones limpias, colores, texturas y formas que huyen de la excesiva perfección, buscando una apariencia espontánea aunque detrás exista un elaborado proceso creativo.

Una creadora que encuentra inspiración en Canarias

La relación de la artista con las islas tiene un papel importante en su obra. Sin embargo, su aproximación a lo canario no parte necesariamente de los tópicos más reconocibles, sino de la reinterpretación de elementos vinculados al territorio desde una perspectiva contemporánea.

Ese diálogo entre ambas culturas se enriqueció especialmente durante su estancia en Copenhague. La luz, los colores y la concepción minimalista del diseño influyeron en su manera de entender la creación y terminaron incorporándose a una identidad artística que también mira hacia Canarias.

La artista defiende, además, una filosofía basada en la observación y en la experimentación. No entiende la creatividad como una actividad limitada a las horas que pasa frente a una mesa de trabajo, sino como una actitud permanente ante lo que sucede alrededor. Una fotografía, una combinación de colores o una composición pueden convertirse en el punto de partida para una nueva idea.

El Carnaval, un sueño pendiente

Entre los diferentes retos que Skog se ha marcado a lo largo de su trayectoria existe uno especialmente ligado a Tenerife: diseñar el cartel del Carnaval de Santa Cruz.

La creadora lleva varios años participando en esta convocatoria y ya sabe lo que significa alcanzar la fase final, después de haber sido seleccionada como finalista en una de las ediciones. Para ella, el concurso supone tanto un desafío creativo como una oportunidad profesional y de visibilidad.

El cartel del Carnaval representa, además, un territorio especialmente atractivo para una artista con su perfil. La propia naturaleza de la convocatoria permite partir de una temática determinada para desarrollar una interpretación personal, algo que encaja con su manera de trabajar y con esa búsqueda constante de nuevas formas de expresión.

Y es que el Carnaval de Santa Cruz no solo necesita grandes escenarios, fantasías y espectáculos. También necesita artistas capaces de interpretar su esencia y convertirla en una imagen que pueda representar a toda una ciudad y proyectar su fiesta más allá de las islas.

Creatividad frente a las nuevas herramientas

Otro de los asuntos abordados en la entrevista publicada por El Blogo Feroz es la llegada de la inteligencia artificial al mundo de la creación artística y, especialmente, a los concursos de carteles.

Skog no plantea una oposición frontal a estas nuevas herramientas. Considera que pueden resultar útiles cuando se integran dentro de un proceso creativo más amplio, pero defiende la importancia de que exista conocimiento artístico detrás de cualquier resultado.

Una reflexión especialmente interesante en un momento en el que el Carnaval también afronta el reto de adaptarse a nuevas formas de creación sin perder el valor del trabajo artesanal y artístico que durante décadas ha acompañado a la fiesta.

Una mirada diferente para una fiesta que sigue evolucionando

La trayectoria de Rebecka Skog demuestra que el Carnaval puede ser una fuente de inspiración para artistas procedentes de disciplinas muy diferentes. Su mezcla de referencias canarias y escandinavas podría aportar, llegado el momento, una visión particular a una fiesta acostumbrada a reinventarse cada año.

Mientras continúa desarrollando su carrera y renovando su portafolio, permanece abierto ese deseo de conseguir algún día el encargo del cartel carnavalero chicharrero.

Porque el Carnaval también se sueña desde un estudio, frente a una pantalla, sobre un papel o detrás de una cámara. Y en el caso de Rebecka Skog, ese sueño tiene forma de cartel y lleva años esperando convertirse en realidad.

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