El debate sobre el futuro del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria vuelve a situarse en el centro de la actualidad. El candidato del Partido Popular a la Alcaldía, Poli Suárez, ha apostado por mantener el parque de Santa Catalina como el principal escenario de la fiesta, aunque considera imprescindible avanzar hacia un modelo basado en el diálogo con los vecinos, la planificación y una distribución más amplia de las actividades por toda la ciudad.

Durante una entrevista concedida al programa El Pulso, Suárez defendió que el Carnaval forma parte de la identidad de la capital grancanaria y que su vinculación histórica con Santa Catalina debe preservarse. No obstante, señaló que esa continuidad debe ir acompañada de acuerdos que permitan compatibilizar la celebración con el bienestar de quienes residen en el entorno.

El dirigente popular subrayó que uno de los principales retos pasa por ofrecer estabilidad a una de las fiestas más importantes del municipio. En su opinión, vecinos, colectivos carnavaleros, empresarios y organizadores necesitan conocer con suficiente antelación cómo se desarrollará cada edición, evitando que el emplazamiento o las condiciones de celebración se conviertan cada año en motivo de incertidumbre.

Asimismo, planteó la necesidad de recuperar el entendimiento entre la ciudadanía y el Carnaval. Para ello, considera que una buena organización y una programación consensuada pueden hacer compatible el derecho al descanso con el desarrollo de una celebración que genera un importante impacto social, cultural, económico y turístico para la ciudad.

Suárez también abrió la puerta a que determinados eventos multitudinarios puedan celebrarse en otros espacios de la capital, contribuyendo a aliviar la concentración de actividades en Santa Catalina. Al mismo tiempo, defendió que el Carnaval no debe limitarse a un único enclave, sino que parte de su programación llegue a barrios y distritos de Las Palmas de Gran Canaria, acercando la fiesta a más vecinos y favoreciendo la actividad comercial y económica en diferentes zonas del municipio.

Con experiencia en la organización de la fiesta, el candidato aseguró conocer de primera mano tanto las necesidades de los grupos carnavaleros como las preocupaciones de los residentes. Por ello, aboga por un modelo construido desde el consenso entre administraciones, colectivos, comerciantes y ciudadanía.

El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria continúa siendo uno de los grandes referentes culturales de Canarias y un importante motor económico y turístico. El planteamiento expuesto por Poli Suárez pone sobre la mesa un modelo que busca preservar la esencia de la fiesta en su emplazamiento tradicional, reforzando al mismo tiempo la convivencia y acercando el espíritu carnavalero a todos los rincones de la ciudad.

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