Una nueva controversia ha sacudido el Concurso de Comparsas del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife tras la difusión en redes sociales de una denuncia pública por presunto plagio coreográfico. El coreógrafo Lucas Darias ha acusado a la comparsa Bella Mariana de utilizar, sin autorización, secuencias coreográficas de su autoría durante la actuación presentada en la noche del 7 de febrero de 2026.

A través de varias historias publicadas en su cuenta de Instagram, Darias afirmó que parte de la coreografía interpretada por Bella Mariana contiene secuencias que, según sostiene, están registradas como propiedad intelectual a su nombre. En sus mensajes, el creador subrayó que dichas secuencias forman parte de su trabajo coreográfico y que no ha existido consentimiento alguno para su uso.

“Que quede bien claro. La coreografía presentada por la Comparsa Bella Mariana esta noche en el concurso de comparsas contiene secuencias que son propiedad intelectual mía”, señaló en una de las publicaciones, en las que además calificó los hechos como un caso de plagio y solicitó la máxima difusión del mensaje.

En una segunda publicación, el coreógrafo insistió en que las secuencias estarían registradas oficialmente en el registro de propiedad intelectual, reforzando así su denuncia. Posteriormente, elevó el tono del mensaje acusando directamente a la comparsa de apropiarse de su trabajo creativo sin autorización y apelando al conocimiento público de lo ocurrido.

Hasta el momento, la comparsa Bella Mariana no ha emitido un comunicado oficial en respuesta a estas acusaciones, ni se ha pronunciado la organización del Carnaval o del concurso de comparsas sobre una posible investigación o medidas al respecto.

El uso de coreografías en concursos carnavaleros ha sido en otras ocasiones motivo de debate dentro del ámbito artístico, especialmente en lo relativo a los límites entre la inspiración, la reutilización de movimientos y la protección legal de las creaciones escénicas. La legislación en materia de propiedad intelectual reconoce la autoría de obras coreográficas originales, siempre que estén debidamente registradas y puedan demostrarse los elementos creativos protegidos.

Por ahora, la polémica continúa desarrollándose en el entorno digital, a la espera de que las partes implicadas aclaren los hechos o se adopten acciones formales que permitan determinar si se ha producido, o no, una vulneración de derechos de autor en el marco del Carnaval chicharrero.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *