La comparsa incorpora a una nueva responsable que supervisa cada detalle, resuelve imprevistos y se convierte en pieza clave del engranaje organizativo. “Un lujo tenerla en el equipo”, destacan desde la comparsa.
La comparsa Río Orinoco sigue tejiendo su entramado organizativo con vistas a los próximos desafíos carnavaleros. La última en incorporarse a su equipo directivo es Manon, una mujer que asume un puesto de responsabilidad dentro del staff con una misión clara: que nada quede al azar.
Desde la agrupación la describen como una persona a la que no se le escapa absolutamente ningún detalle. Su perfil combina la responsabilidad, la implicación total y una disponibilidad constante para estar “siempre al pie del cañón”, según destacan sus nuevos compañeros.
Manon pertenece a esa categoría de personas que aparentan tenerlo todo bajo control —los responsables de la comparsa matizan entre risas que “al menos lo intenta”—, una cualidad muy apreciada en el exigente mundo de las agrupaciones carnavaleras, donde la logística, los plazos y la coordinación son fundamentales.
El mensaje de bienvenida difundido por Río Orinoco subraya un doble aspecto de su carácter. Por un lado, si las cosas funcionan y los engranajes giran con fluidez, “probablemente es gracias a ella”. Por otro lado, si surge algún contratiempo o algo no sale como estaba previsto, también es Manon quien se encarga de buscar la solución.
Con este fichaje, la comparsa refuerza su estructura directiva con un perfil orientado a la supervisión, la resolución de problemas y el mantenimiento del orden interno. “Un lujo tenerla en el equipo”, han sentenciado desde Río Orinoco, que sigue demostrando su apuesta por profesionalizar la gestión sin perder el carácter cercano y festivo que la define.
Manon se suma así a otras recientes incorporaciones, como la de la community manager Ruth González, consolidando un proyecto ambicioso de cara a las próximas temporadas.