El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria vive en 2025 un año histórico al cumplir medio siglo de vida. Una efeméride que no solo invita a mirar atrás, sino que también refuerza la apuesta por la evolución artística y social de una de sus galas más representativas: la Preselección Drag.
Esta edición llega marcada por una notable renovación del panorama drag. Nuevas propuestas, rostros emergentes y lenguajes escénicos contemporáneos se abren paso con fuerza, reflejando a una generación decidida a innovar, arriesgar y enriquecer un espectáculo que se ha convertido en seña de identidad del Carnaval capitalino.
La celebración del 50 aniversario también será escenario de reencuentros muy esperados. Figuras que forman parte del imaginario colectivo del Carnaval regresan para recordar por qué dejaron huella. Entre ellas sobresale Crisalidrag, un artista inconfundible que conquistó al público y al jurado gracias a su particular forma de entender el drag: plataformas icónicas, diseños creados íntegramente con materiales reciclados y una puesta en escena basada más en la inteligencia artística que en los grandes artificios.
Mucho antes de que la sostenibilidad se instalara en el discurso cultural, Crisalidrag ya la incorporaba a su propuesta creativa, demostrando que una idea sólida, bien defendida y con personalidad puede imponerse incluso sin grandes cuerpos de baile ni complejas escenografías. Prueba de ello son las dos ocasiones en las que logró alzarse con la banda y el cetro.
La Preselección Drag de este año se configura así como un reflejo fiel de la evolución del drag en Las Palmas de Gran Canaria: una convivencia de estilos, generaciones y miradas artísticas que dialogan entre la tradición y la innovación. Compromiso creativo, libertad expresiva y emoción se combinan en una edición que promete momentos memorables y que aspira a estar a la altura de un aniversario tan significativo.