La influencer carnavalera Encarna Vals ha generado debate en redes sociales tras publicar un vídeo en su cuenta de Instagram en el que reflexiona, con tono crítico y directo, sobre la situación actual del carnaval y los problemas que, a su juicio, amenazan su futuro.
En un discurso cercano y cargado de ironía, Vals arranca haciendo referencia al “cachondeo” vivido días atrás en torno al uso de elementos como el palo santo, que introduce como metáfora para “limpiar energías”. Sin embargo, rápidamente cambia el tono para abordar lo que considera una realidad preocupante: “el carnaval está más oscuro que esta chaqueta”, afirma, subrayando el clima de tensión que percibe en torno a la fiesta.
La influencer señala no solo el mal ambiente, sino también la creciente atención mediática sobre el conflicto. En este sentido, menciona el papel del diario Canarias 7, destacando que “no se le escapa una”, en referencia a la cobertura reciente de los acontecimientos.
Uno de los puntos centrales de su intervención gira en torno a la gestión institucional. Vals critica abiertamente a la administración local, cuestionando la falta de acciones concretas pese a las promesas realizadas. En particular, recuerda la entrega de 3.700 firmas en registro oficial, una iniciativa ciudadana que, según denuncia, no ha recibido la respuesta esperada. “Lo más importante es el respeto a esas 3.700 personas que han apoyado esta iniciativa”, recalca.
Más allá de las críticas políticas, Encarna Vals plantea una reflexión de mayor alcance: ¿está el carnaval en riesgo real? La influencer se pregunta si las denuncias, los conflictos y la falta de apoyo empresarial podrían “sentenciar a muerte” la celebración.
En su análisis, diferencia entre el compromiso de los carnavaleros —que, asegura, seguirán participando “a muerte”— y la estructura que sostiene el evento. Advierte que sin el respaldo de empresas, licitaciones y una gestión eficaz, el carnaval podría verse seriamente afectado. “¿Qué es lo que realmente mata el carnaval: el traslado o que se quede sin apoyo?”, cuestiona.
A pesar del tono crítico, Vals también deja entrever la resiliencia del colectivo carnavalero, destacando su capacidad de adaptación incluso ante cambios de ubicación o dificultades organizativas.
El mensaje de Encarna Vals no ha pasado desapercibido y se suma a un debate creciente sobre el presente y el futuro del carnaval, una de las manifestaciones culturales más importantes del archipiélago, que ahora enfrenta no solo retos logísticos, sino también estructurales.