La flamante Reina de las Fiestas de Mayo 2026, vinculada al Carnaval desde niña, repasa su trayectoria, su defensa de un turismo de conocimiento y su profundo arraigo a las tradiciones canarias.
Todavía le cuesta creerlo. Elisa García, recién coronada Reina de las Fiestas de Mayo 2026, sigue flotando en esa nube de felicidad que solo los grandes momentos de la vida regalan. “Estoy que no me lo creo. No paro de acordarme del instante todo el rato”, confiesa con una sonrisa que delata su emoción.
Pero detrás de la corona y el brillo de la gala hay una historia que arranca mucho antes, en el corazón del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife. Porque Elisa no es una recién llegada a las fiestas chicharreras. Ella es, ante todo, una “chicharrera desde chiquitita” que ha mamado la pasión por las tradiciones populares en cada rincón de su familia.
Una vida ligada al Carnaval y a la cultura canaria
El vínculo de Elisa con las fiestas es casi genético. De pequeña ya se subió al escenario como candidata a Reina Infantil del Carnaval, una experiencia que guarda como un tesoro. Y en su árbol genealógico brilla un nombre propio: su prima Cecilia Navarro, que fue Reina del Carnaval de Santa Cruz en 2016 con el diseñador Dani Pagés. “Siempre he vivido muy de cerca todo lo relacionado con el Carnaval y Mayo”, explica.
Esa cercanía la llevó a soñar. Y los sueños, a veces, se cumplen. La oportunidad de presentarse a las Fiestas de Mayo llegó gracias a una compañera de Miss Norte 2023, que le habló al diseñador Acorán López de ella. “Él estaba buscando candidata, me contactó y obviamente no le dije que no”, recuerda entre risas. El resto es historia reciente.
Sacrificio, trabajo y un máster: el equilibrio de una reina
Elisa García no solo es reina. También es estudiante de un máster de Gestión y Dirección Financiera y adjunta a la dirección en un hotel de cuatro estrellas en Las Américas. La conciliación, admite, “ha sido bastante sacrificada. Voy y vengo todos los días desde Santa Cruz, y además hoy mismo tenía un examen”. Pero cada hora invertida, asegura, ha valido la pena.
Su formación en Turismo (esa fue su carrera) no es casual. Y le ha dado herramientas para mirar con ojos críticos el modelo turístico de las Islas. “Creo que ahora mismo tenemos un turismo de masas que, en parte, está destrozando nuestras islas y muchos lugares que todavía son vírgenes”, afirma sin titubeos.
Alternativas al turismo de masas: el valor del conocimiento
Su Trabajo de Fin de Carrera ya apuntaba en otra dirección: alternativas al modelo actual, en concreto el turismo volcánico entendido como “turismo de conocimiento y de educación”. ¿Y qué significa eso exactamente? Ella lo explica con una frase que se puede enmarcar: “El conocimiento hace el cariño”.
“Si el turista conoce el valor del Teide, de nuestros volcanes o de nuestras tradiciones, lo va a cuidar más. Si alguien visita Canarias y entiende la importancia natural y cultural que tiene, cambia completamente la forma de relacionarse con el territorio”, argumenta.
Y ese conocimiento, añade, debería incluir también las tradiciones canarias. Tanto es así que le “encantaría llevar mi traje tradicional a Fitur” como herramienta de promoción cultural. “Muchas veces el visitante se interesa cuando ve algo auténtico y ahí surge la oportunidad de explicar quiénes somos”, sostiene.
Compañerismo frente a competitividad
Preguntada por la relación con el resto de candidatas, Elisa no duda: “Muy bonita. Esto no es un certamen de belleza. Tanto el Carnaval como las Fiestas de Mayo tienen algo diferente: todas compartimos la misma pasión y el mismo arraigo por nuestra tierra. No lo vivimos como una competición”.
Un ambiente que contrasta con otros certámenes y que ella valora especialmente. Porque si algo define a Elisa es su amor por lo auténtico: por los trajes que le hacía su abuela, por las romerías, por los bailes de magos que ha seguido desde pequeña gracias a familiares vinculados a Idaira y Achamán.
Un sueño aún por cumplir: ser Reina del Carnaval
Y entonces llega la pregunta inevitable, la que muchos se hacían mientras leían su historia: ¿Le gustaría ser Reina del Carnaval de Santa Cruz en el futuro? Su respuesta es inmediata, visceral:
“Sí, es un sueño. Solo de pensarlo se me eriza la piel. Los certámenes de belleza me parecen muy bonitos, pero no los vivo tan profundamente como el Carnaval o las Fiestas de Mayo. Ser Reina del Carnaval sería un sueño para mí y seguiré intentándolo”.
Por ahora, Elisa García disfruta de su reinado en las Fiestas de Mayo 2026, con la mirada puesta en su máster, en su trabajo y en cada acto al que debe asistir. Pero su corazón, ese que late con fuerza por las tradiciones canarias, ya está guardando un hueco para una posible candidatura en el Carnaval.
Porque ella es, como se define, “una chicharrera” de las de antes. Y las chicharreras saben que las fiestas no terminan nunca: solo se transforman, esperando la próxima oportunidad para volver a brillar.