El Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane ha puesto el foco en el coste económico del último Carnaval, cuya celebración, según la documentación municipal a la que ha tenido acceso, alcanzó los 747.136 euros. La formación considera que esta cifra evidencia una deficiente planificación presupuestaria por parte del gobierno local, integrado por Coalición Canaria y Partido Popular.
Desde el PSOE explican que los datos fueron obtenidos tras solicitar durante varios meses información sobre el balance económico de las fiestas. El informe facilitado por el Consistorio desglosa partidas como 280.000 euros destinados a la contratación de artistas, 201.151 euros para producción y programación, 120.000 euros invertidos en escenarios y gradas y 15.000 euros en publicidad, entre otros conceptos.
Los socialistas aseguran que el propio expediente municipal recoge que el presupuesto inicialmente previsto resultó insuficiente y que será necesario ajustar el gasto en futuras ediciones. A su juicio, esta circunstancia pone de manifiesto la necesidad de reforzar los mecanismos de control económico.
La formación insiste en que su crítica no se dirige contra la celebración del Carnaval, sino contra la prioridad que, en su opinión, el grupo de gobierno concede a este tipo de eventos frente a otras demandas ciudadanas aún pendientes de resolver. En este sentido, sostienen que mientras se destinan cerca de tres cuartos de millón de euros a una única festividad, continúan aplazándose inversiones relacionadas con servicios e infraestructuras básicas para el municipio.
Como ejemplo, el PSOE recuerda que semanas antes el Ayuntamiento rechazó la instalación de una marquesina solicitada por una asociación vecinal, argumentando la falta de recursos económicos. Según los socialistas, el coste estimado de esa actuación rondaba los 10.000 euros, una cantidad muy inferior al desembolso realizado para el Carnaval.
La oposición también ha criticado la postura mantenida por el alcalde durante la sesión plenaria en la que se abordó este asunto. Según relatan, el regidor señaló al responsable de Fiestas y anunció su intención de ejercer un seguimiento más estricto sobre el gasto de las diferentes concejalías para evitar situaciones similares en el futuro.
Para el PSOE, estas declaraciones implican un reconocimiento implícito de que el control presupuestario no ha sido el adecuado. La formación considera que la responsabilidad de coordinar y supervisar la gestión económica del Ayuntamiento corresponde al alcalde, por lo que entienden que no puede desvincularse de las decisiones adoptadas por su equipo de gobierno.
Asimismo, los socialistas consideran contradictorio que, transcurridos más de tres años de mandato, el alcalde anuncie ahora un refuerzo de los mecanismos de supervisión del gasto. A su juicio, ese control debería haberse ejercido desde el inicio de la legislatura.
El Grupo Socialista concluye reclamando que el máximo responsable municipal asuma las consecuencias políticas derivadas de la gestión de su ejecutivo, defendiendo que el liderazgo institucional también implica responder cuando surgen problemas y asumir la responsabilidad de las decisiones adoptadas por el gobierno local.