La puja en el salón de Cajasiete, con precios de salida inalterados, aspira a aportar unos 148.000 euros a la financiación festiva, mientras que 31 puestos fijos para patrocinadores sumarán otros 191.000.

El motor económico del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife se pone en marcha este martes. A partir de las 10:00 horas, el salón de actos de Cajasiete acogerá la subasta pública de los 53 kioscos que ocuparán la vía pública durante las fiestas, un acto tradicional que marca el arranque real de los preparativos y que cada año moviliza a feriantes, hosteleros y empresas del sector.

En total, la organización ha autorizado la instalación de 84 kioscos. Los 53 que salen a pública licitación tienen un valor de salida conjunto de 148.307 euros. Los 31 restantes están reservados para patrocinadores oficiales por un importe fijo de 191.069 euros, una cifra que supera a la de la subasta y evidencia el peso creciente del patrocinio en el modelo de financiación. Si todos los puestos se adjudican, Fiestas ingresaría 329.376 euros.

Precios estables y puestos estratégicos

El concejal de Fiestas, Javier Caraballero, confirmó que los precios de salida no han variado respecto a años anteriores, tal como establece la ordenanza municipal. La horquilla es amplia: los puestos más económicos, como algunos destinados a la venta de artículos de Carnaval en la calle del Castillo, parten de 620 euros. Las mesas de turrones y dulces comienzan en 656 euros.

En el otro extremo, los puestos de mayor envergadura y ubicación privilegiada destacan por su valor. El mesón en la plaza de España, junto a la charca, tiene un precio de salida de 17.584 euros. Otro mesón en la misma plaza se ofrece desde 13.603 euros. La organización también reserva para patrocinadores dos mesones más en la plaza de España (a 17.584 € cada uno) y una churrería en la avenida marítima valorada en 13.739 euros.

Ajustes por seguridad y confianza en la rentabilidad

Caraballero destacó que este año se han introducido ajustes en la distribución, particularmente en la plaza de España, para adaptarse a las exigencias del plan de seguridad y mejorar la movilidad y los accesos. Asimismo, se trasladará algún kiosco desde la avenida marítima a la calle San José para equilibrar la oferta y descongestionar áreas sensibles.

El edil confía en una subasta “tranquila” y en que la recaudación contribuya a financiar el Carnaval. “Lo fundamental es que luego el Carnaval se dé muy bien y que los feriantes y todas las personas que inviertan en estos puestos puedan ver rentabilizada esa inversión“, señaló.

El precedente del año pasado

Como referencia, la subasta de 2025 cerró con una recaudación cercana a los 220.000 euros –unos 20.000 menos que en 2024–, aunque la mayoría de los puestos registraron puja. La organización espera un comportamiento similar este año, que sirva para reforzar los ingresos destinados a sufragar los gastos de la fiesta.

La subasta de este martes no solo definirá el mapa comercial y de ocio del Carnaval en la calle, sino que constituye el primer hito económico tangible de una edición que ya se prepara para volver a convertir las calles de Santa Cruz en un gran escenario de “Ritmos Latinos”.

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