El Carnaval no solo se vive en las calles, sino en las manos que lo construyen, en las sonrisas que lo contagian y en los lazos que lo eternizan. Un año más, la comparsa o agrupación Murga Desatadas reafirma su esencia con un mensaje que trasciende el escenario: “Otro año más, seguimos caminando juntas”.

En el corazón de este camino vuelve a latir el nombre de Esther Cano, una de las figuras más queridas y talentosas del colectivo. Pero este año, la noticia que envuelve su regreso no es de soledad, sino de complicidad. Junto a ella, y con la misma fuerza, camina Rosi Melían, su amiga y compañera de batallas creativas, quien se ha convertido en pieza fundamental del engranaje de Desatadas desde hace tres temporadas.

“Rosi no solo es mi amiga, es mi cómplice en cada locura”, podría decir Esther, y es que ambas han demostrado que su talento no se queda en las manos que cosen, bordan y dan forma a los trajes; sino que brilla con luz propia sobre las tablas. La foto que próximamente compartirán juntas no es solo una imagen, es el símbolo de una hermandad que ha tejido sueños y los ha vestido de purpurina y color.

Quienes conocen a Esther Cano destacan de ella su cercanía y su sonrisa perpetua, capaz de iluminar cualquier ensayo. “Es una mujer maravillosa, siempre con una sonrisa que contagia. Su ilusión, sus ganas de crecer y el amor que pone en cada puntada nos inspiran cada día”, confiesan desde la agrupación. Ese amor por el detalle, por la estética y por el arte efímero del Carnaval ha sido reconocido dentro y fuera del circuito, posicionando a su trabajo, junto al de Rosi, como un referente de calidad y sentimiento.

Ambas encaran ya el camino hacia el Carnaval 2027 con la misma energía que las caracteriza. “Ojalá esta bonita locura nos dure mucho tiempo… porque contar con ustedes es un regalo”, expresan desde el entorno de la murga, dejando claro que el valor de este dúo trasciende lo artístico para convertirse en un pilar emocional para toda la familia de Desatadas.

El mensaje final es un grito de agradecimiento y un impulso hacia el futuro: “A por el 2027”. Y es que, con el talento de Esther y la complicidad de Rosi, el próximo carnaval promete ser, una vez más, inolvidable.

Porque Desatadas no es solo una murga; es un sentimiento que se cose, se canta y se baila. Y mientras ellas sigan caminando juntas, el Carnaval tendrá asegurada su mejor esencia.

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