La Murga Ensalitradas continúa poniendo en valor a las personas que hacen posible que una agrupación carnavalera funcione durante todo el año. En esta ocasión, la formación ha querido presentar a Caty, Carmen y Maite, tres mujeres que forman parte de su directiva y que desempeñan un papel fundamental dentro de la familia murguera.
Más allá de las actuaciones, las letras, los ensayos y el espectáculo que llega al escenario, existe un importante trabajo que se desarrolla entre bastidores. Organización, creatividad, coordinación, preparación y compromiso son algunas de las tareas que permiten que cada proyecto pueda salir adelante. En ese engranaje, Caty, Carmen y Maite ocupan un lugar destacado.
La propia murga las define como mujeres creativas, organizadas y comprometidas, siempre dispuestas a colaborar y aportar su experiencia y dedicación. Su trabajo está presente en cada idea, en cada ensayo y en esos pequeños detalles que, aunque muchas veces pasan desapercibidos para el público, resultan esenciales para el funcionamiento de una agrupación.
Desde Ensalitradas recuerdan así que una murga no se construye únicamente sobre el escenario. Detrás de cada actuación existe un equipo humano que trabaja, aporta ideas, resuelve problemas y comparte esfuerzos para alcanzar un objetivo común.
Caty, Carmen y Maite representan precisamente esa parte imprescindible del Carnaval que permanece muchas veces en un segundo plano, pero sin la cual sería imposible que las voces de una murga llegaran al escenario.
Con este reconocimiento, Ensalitradas pone rostro a tres de las personas que trabajan al pie del cañón por la agrupación, agradeciendo públicamente su dedicación, sus ideas y su compromiso.
Porque una murga es mucho más que sus componentes sobre las tablas: es también una familia, un equipo y un grupo de personas que trabajan juntas durante todo el año para mantener viva la ilusión por el Carnaval.