Ayoze Felipe Gómez es diseñador gráfico y director de arte. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de La Laguna en 2008, desarrolla desde entonces su trayectoria profesional como freelance en Tenerife, especializado en identidad visual, creación de marcas e ilustración digital. Su mirada artística y su experiencia en el diseño se han unido ahora a una de las grandes citas del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife: su propuesta ha sido seleccionada entre las cinco finalistas del concurso del cartel del Carnaval 2027, dedicado al lema “Roma Eterna: El Imperio del Carnaval”.
En esta entrevista, realizada por Grupo EnMascarada Carnaval, Ayoze Felipe Gómez habla sobre su trayectoria, su relación con la fiesta chicharrera y las claves creativas que han dado forma a su propuesta, sin desvelar todavía los secretos de un cartel que aspira a convertirse en la imagen del Carnaval de 2027.
Para empezar, ¿quién eres y cómo te presentarías a alguien que todavía no conoce tu trayectoria artística o profesional?
Soy Ayoze Felipe Gómez, diseñador gráfico y director de arte. Me licencié en Bellas Artes en la Universidad de La Laguna en 2008 y, desde entonces, trabajo como profesional freelance en Tenerife. Me dedico principalmente a crear identidades visuales, marcas e ilustración digital para todo tipo de proyectos.
En mi trabajo busco siempre un equilibrio entre una estructura gráfica cuidada y una narrativa con gancho, intentando que cada diseño no solo comunique con claridad, sino que transmita algo y conecte con la gente.
¿Qué significa para ti que tu propuesta haya sido seleccionada entre las cinco finalistas del cartel del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2027?
Es una alegría enorme y una responsabilidad muy grande. El cartel del Carnaval no es un proyecto más; es el gran escaparate visual de nuestra fiesta y algo que nos representa dentro y fuera de las islas.
Que el jurado haya confiado en mi trabajo entre tantas propuestas te da un subidón de energía y confirma que la idea tiene el impacto y la solidez necesarios para estar entre los finalistas.
¿Qué relación tienes con el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife? ¿Lo has vivido siempre desde el punto de vista artístico, como aficionado o dentro de algún grupo?
Lo he vivido siempre con una doble mirada. Desde niño y como canario, disfrutándolo en la calle, con los amigos y sintiendo de cerca ese ambiente popular tan único.
Y, por la parte que me toca como diseñador y director de arte con formación en Bellas Artes, es imposible no analizarlo desde un prisma plástico: admirando la evolución de los carteles históricos, el nivel de los disfraces o cómo la ciudad se transforma visualmente durante esos días.
¿Qué te llevó a presentarte este año al concurso del cartel del Carnaval?
La verdad es que la temática de 2027 me pareció especialmente sugerente. Sentí que estaba en un momento de madurez creativa perfecto para volcarme en un reto así.
Tenía un concepto muy claro en la cabeza y me apetecía mucho aportar mi visión a la fiesta con una propuesta potente y bien fundamentada.
El lema de 2027 es “Roma Eterna: El Imperio del Carnaval”. ¿Qué significa para ti esta temática y qué fue lo primero que te inspiró cuando conociste el tema de Santa Cruz de Tenerife?
Esta temática me pareció una oportunidad maravillosa para jugar con los contrastes. Roma evoca la monumentalidad, la arquitectura imperial y la sobriedad del mármol; el Carnaval, por el contrario, es la victoria del humor, lo efímero, la sátira y la inversión del orden establecido.
Lo primero que me inspiró fue la idea de que el Carnaval no rinde culto al imperio, sino que lo conquista y lo transforma en un escenario para el pueblo.
Sin desvelarnos tu propuesta, ¿qué concepto o mensaje te gustaría que el público descubriera cuando finalmente pueda verla?
Me gustaría que descubrieran una metáfora visual cargada de ingenio. Una pieza que, a primera vista, funcione con la rotundidad y la elegancia de un gran símbolo monumental, pero que, en cuanto te acerques a apreciar los detalles, revele un espíritu profundamente festivo, con guiños a la sátira, a la identidad local y al protagonismo de los grupos que hacen posible la fiesta.
¿Cómo definirías tu estilo artístico y qué crees que puede diferenciar tu propuesta de las demás finalistas?
Defino mi estilo como conceptual, metódico y estructurado, fruto de mi base en Bellas Artes y mi bagaje en la dirección de arte, con una fuerte atención al detalle, la línea y la armonía cromática.
Creo que la principal diferencia de mi propuesta reside en su capacidad para sintetizar la historia clásica y la esencia popular dentro de una composición muy limpia, simétrica y equilibrada, donde nada es aleatorio y cada elemento conecta con nuestra propia tierra.
¿Qué supone para ti pasar de crear un cartel a construir toda la identidad visual de un Carnaval?
Este reto es la parte más apasionante. Diseñar el cartel es la primera pieza, pero construir la identidad implica trasladar ese concepto al escenario, la cartelería urbana, el entorno digital o el merchandising.
Lo más estimulante es conseguir que todo ese universo hable el mismo idioma gráfico y se sienta coherente en cualquier formato.
Si tu cartel resulta elegido y acaba representando todo el Carnaval 2027, ¿qué te gustaría que quedara en la memoria de los carnavaleros cuando vean tu obra?
Me gustaría que recordaran una imagen verdaderamente icónica y duradera. Un trabajo que consiga unir el respeto por la tradición gráfica y monumental con esa chispa de irreverencia y alegría que caracteriza al chicharrero.
Y, sobre todo, que pudiera convertirse en una pieza más dentro del histórico de carteles de nuestra fiesta y en un hito inolvidable para mí.
Y para terminar, sin hablar de tu cartel… ¿por qué debería el público tener curiosidad por conocer tu propuesta?
Porque aborda la alegoría romana desde una perspectiva ingeniosa y llena de identidad canaria. Es una propuesta muy cuidada en lo técnico y lo narrativo, pensada para emocionar, sacar una sonrisa y demostrar cómo la cultura popular es capaz de reinterpretar la historia a través del arte y del diseño.