Cristian y Yanira Santana, creadores de la fantasía, compartieron una emotiva velada con la familia Sánchez Padilla, donde Daniela Sánchez lució ‘Atamande’. “No fue solo una fantasía, fue un sueño que nos hizo familia”, aseguran.
No hubo tambores, ni luces de escenario, ni público entregado en la avenida. Pero aquella tarde en la casa de los Sánchez Padilla tuvo la grandeza de los momentos que el carnaval, en su esencia más pura, deja después de la fiesta. El Team Santana Carnaval, liderado por los diseñadores Cristian y Yanira Santana, se reunió con la familia que hizo posible una de las imágenes más impactantes del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2026: la fantasía ‘Atamande’, que lució con majestuosidad Daniela Sánchez.
“Hay momentos que se quedan grabados sin hacer ruido, pero con una fuerza inmensa”, escribieron los creadores en una publicación que acompañaba las fotografías del encuentro. Y aquella noche, en una sala decorada con recuerdos y sonrisas, la fuerza se sentía en cada abrazo.
La reunión, que califican de “necesaria”, llegó después de meses de trabajo compartido. Horas de bordado, estructuras, ensayos, nervios y lágrimas de emoción hilvanaron no solo una fantasía, sino una familia inesperada. ‘Atamande’ no era un simple conjunto de plumas, pedrería y tejido: era un universo de simbología, poder femenino y raíces, concebido por las manos visionarias de Cristian y Yanira y encarnado por la fuerza escénica de Daniela.
“Después de tantos meses compartiendo esfuerzo, ilusión y recuerdos preparando Atamande, volver a reunirnos tenía algo especial. Aunque no pudimos estar todos, se sintió la esencia de lo que fuimos y de lo que seguimos siendo: una familia que nació de un sueño común”, añadieron los diseñadores.
La velada transcurrió entre anécdotas de los talleres, el eco de la música que acompañó la presentación oficial y esa complicidad silenciosa que solo nace cuando un grupo de personas entrega lo mejor de sí para un objetivo común. Los Sánchez Padilla, emocionados, agradecieron el gesto del Team Santana y reivindicaron el valor del cariño por encima de los trofeos o los titulares.
“Pronto llegará otro reencuentro, y ojalá entonces estemos completos. Pero lo verdaderamente bonito es esto: los momentos, las risas, las miradas cómplices y ese vínculo que el tiempo no rompe”, escribieron los creadores, ya esbozando una nueva cita para todos los que formaron parte de aquella gesta artística.
Y es que, en el carnaval chicharrero, donde cada año se miden el ingenio, el presupuesto y la técnica, ‘Atamande’ dejó una lección que trasciende las clasificaciones: la belleza efímera de una fantasía puede construir lazos eternos. Porque lo que quedó, más allá de las fotografías y los aplausos, es ese “gracias de corazón” que los Santana dedicaron a una familia que les abrió no solo las puertas de su casa, sino “sobre todo, su cariño”.
Mientras tanto, en los talleres del Team Santana, los bocetos para 2027 ya empiezan a moverse. Pero todos saben que, pase lo que pase, Atamande vivirá siempre en las risas compartidas de aquella reunión donde el carnaval se vistió de hogar.