El Ayuntamiento de la capital tinerfeña ha decidido mover las fechas de las carnestolentas para 2027, separándose del ciclo litúrgico como ya ocurrió en 2022 por la pandemia. La medida, que busca ganar tiempo para la organización y los montajes, sitúa el Martes de Carnaval en febrero, con un nuevo calendario que arrancará en enero y que tendrá implicaciones en el resto de municipios de la isla.
Santa Cruz de Tenerife volverá a romper con la tradición del calendario religioso en su próxima edición carnavalera. Se trata de la segunda ocasión en la historia de la fiesta en que la ciudad toma esta determinación. La primera fue en 2022, cuando la crisis sanitaria de la covid-19 obligó a trasladar la celebración al mes de junio. En esta ocasión, el motivo es distinto: el desfase entre las fechas marcadas por la Semana Santa y los plazos necesarios para la preparación de los eventos ha llevado al Consistorio a posponer el inicio de las carnestolentas dos semanas más tarde de lo que correspondería según el ciclo litúrgico.
De haberse ajustado al criterio religioso, los actos habrían comenzado el viernes 8 de febrero de 2027, apenas dos días después de la festividad de los Reyes Magos. Un margen que, según fuentes municipales, resultaba inviable para completar los montajes escénicos en el Recinto Ferial y para garantizar el correcto desarrollo de los concursos. Ante este escenario, el alcalde José Manuel Bermúdez y el concejal de Fiestas, Javier Caraballero, evaluaron cuatro alternativas antes de decantarse por la opción de retrasar la gala inaugural y el sorteo de aspirantes del 8 al 22 de enero.
Un calendario con dos semanas de diferencia
La modificación tendrá efectos directos en la ubicación de las principales citas. La gala de elección de la reina adulta se celebrará el miércoles 17 de febrero, una semana después del Miércoles de Ceniza, que este año litúrgico cae el día 10. En el esquema tradicional, esa jornada habría estado reservada para el Entierro de la Sardina, aunque en la nueva configuración el acto de proclamación de la reina de los mayores ocupará ese espacio. El propio entierro del pez se trasladará al 24 de febrero, ya en plena Cuaresma.
El nuevo organigrama, que el Ayuntamiento ha hecho público recientemente, establece dos grandes bloques. El primero, dedicado a los concursos y galas, arrancará el viernes 22 de enero con la gala inaugural y el sorteo de aspirantes. Al día siguiente, sábado 23, se celebrará el concurso de agrupaciones musicales, recuperando así la jornada tradicional tras el cambio excepcional al domingo en la pasada edición. El segundo bloque, el del Carnaval en la calle, se extenderá desde la cabalgata anunciadora del viernes 19 de febrero hasta el domingo de Piñata, el 28 de ese mismo mes.
Movimientos en el mapa festivo de la isla
Uno de los aspectos que ha generado más atención es el desplazamiento del Martes de Carnaval, que al ser festivo local en Santa Cruz pasará a celebrarse el 23 de febrero. Esta modificación afecta directamente a quienes tenían previsto acudir a Los Indianos en Santa Cruz de La Palma, tradicionalmente fijados para el 8 de febrero. En la capital tinerfeña no habrá jornada festiva esa semana, sino quince días después, coincidiendo con el grueso de los actos callejeros.
El reajuste también tendrá consecuencias en el calendario festivo del resto de municipios de la isla, muchos de los cuales organizan sus desfiles y galas en función de la disponibilidad de los grupos oficiales de Santa Cruz. De no ajustarse sus fechas, algunos eventos podrían volverse inviables al coincidir con los concursos de murgas, comparsas y agrupaciones capitalinas.
Actualmente, Candelaria celebra sus fiestas una semana después de Santa Cruz, mientras que Tacoronte lo hace dos semanas más tarde. En el caso de Los Cristianos, mantener el calendario habitual podría llevar a que su festival de murgas coincida con el Domingo de Ramos y, en la víspera, su concurso de comparsas con esa misma jornada litúrgica.
Reorganización interna y próximos pasos
La concejalía de Fiestas aprovechará el reajuste para ganar casi una semana de margen organizativo. Entre los cambios previstos, además del regreso del concurso de agrupaciones musicales al sábado, se contempla iniciar tras Semana Santa una ronda de reuniones con todas las modalidades para consensuar las fechas definitivas de los certámenes. Se baraja que el concurso de grupos coreográficos, uno de los más multitudinarios, pueda celebrarse el 24 o el 31 de enero.
El programa mantendrá las dos fases de murgas infantiles y cuatro fases más la final en categoría adulta, sin modificar el cupo de 24 grupos, pese al crecimiento de la modalidad con nuevas formaciones y regresos anunciados. En cuanto al motivo del Carnaval 2027, la organización prefiere confirmar primero el nombre del nuevo director —todo apunta a Enrique Camacho— antes de abrir la votación popular que definirá la temática de la próxima edición.