El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana impulsa un desfile pionero para alumnos de diez colegios, llevando la fiesta más allá del circuito turístico para involucrar a las familias residentes.
El Carnaval Internacional de Maspalomas 2026 vivió ayer una jornada histórica con el estreno de la ‘Marcha Carnavalera’, una iniciativa de la Concejalía de Eventos y Festejos que logró congregar a 1.700 estudiantes de diez centros educativos del municipio. La propuesta, pensada para menores desde Infantil hasta 6º de Primaria, convirtió las calles en un aula festiva donde el aprendizaje y la diversión se dieron la mano.
El recorrido, que partió a las 09:30 horas desde el Estadio Municipal y culminó en la Plaza de San Fernando, transformó el paisaje urbano en un torrente de color y ritmo. Los pequeños, ataviados con sus mejores galas, compartieron protagonismo con malabaristas, batucadas, zancudos y payasos de Dlokos Art, además de dos carrozas cedidas por “José Halcón”. La llegada a la plaza de la iglesia de San Fernando trajo consigo un merecido descanso para el desayuno, antes de que el escenario principal acogiera las actuaciones de Mister Gas y Andrea de Sunom Circ, poniendo el broche de oro a una mañana que se extendió hasta las 12:30 horas.
Alejandro Marichal, primer teniente de alcalde, acompañó a los participantes durante el trayecto y aprovechó para subrayar la relevancia de esta apuesta municipal. Según explicó, la iniciativa permite que la infancia ocupe un lugar central en las celebraciones, un objetivo que ya se había logrado con la Cabalgata Infantil y que ahora se refuerza con esta marcha. “Queremos que los más pequeños sean los verdaderos protagonistas”, señaló Marichal, quien también quiso poner en valor el esfuerzo de la organización por tejer una red de actividades que involucren a las familias residentes, demostrando que el Carnaval de Maspalomas no es solo un reclamo para visitantes, sino una seña de identidad para quienes viven en el municipio.
La concejala de Turismo, Eventos y Festejos, Yilenia Vega, se mostró especialmente orgullosa por la acogida de esta primera edición. A su juicio, el respaldo de la comunidad educativa confirma que se trata de una iniciativa “que ha gustado mucho” y que, por tanto, merece tener continuidad en el tiempo. Vega reconoció que algunos colegios no pudieron sumarse este año debido a compromisos previos, pero dejó claro que el objetivo es ambicioso: “Esta es la primera edición de muchas más”. Para la edil, sembrar estas experiencias en la infancia es la garantía de que las tradiciones populares no se diluyan, asegurando así el relevo generacional de la fiesta.
La jornada, que combinó a la perfección lo lúdico con lo pedagógico, sirvió también para fomentar valores como el respeto a la diversidad y el trabajo en equipo, demostrando que el carnaval puede ser una herramienta educativa de primer orden.