El artista grancanario cumple su promesa y aparece sobre la carroza del baifo, la misma que protagoniza su videoclip ‘Ni borracho’, provocando una auténtica marea humana a su paso.
La tarde del sábado quedará grabada en la memoria de los miles de asistentes que abarrotaban las calles de la capital grancanaria con motivo de la Gran Cabalgata. El momento más esperado llegó cuando la carroza del baifo, la misma que inmortalizó el videoclip de ‘Ni borracho’, hizo su aparición con un pasajero de excepción: Quevedo.
El intérprete grancanario no falló a la cita y se subió a la comitiva que ya desde primeras horas recorría el trayecto entre la Plaza Manuel Becerra y el Parque San Telmo. Su presencia transformó por completo el ambiente del desfile. Nada más divisar la silueta del cantante sobre la carroza, los teléfonos móviles se alzaron al unísono mientras una oleada de gritos y empujones intentaba acercarse para captar el momento.
El baifo como guiño a sus orígenes
La elección de la carroza no fue casual. El baifo, símbolo muy identificado con la cultura popular canaria, es el mismo vehículo que aparece en el videoclip de su tema ‘Ni borracho’, un detalle que los seguidores más fieles captaron al instante y que multiplicó la expectación en torno a su participación. Horas antes del desfile, la incógnita se había despejado gracias a una historia publicada por la también artista Ptazeta en sus redes sociales, donde confirmaba lo que muchos sospechaban: Quevedo estaría presente en la Cabalgata.
El revuelo generado a partir de ese momento no hizo más que crecer. Cuando la comitiva alcanzó las inmediaciones del recinto de Santa Catalina, la marea humana se intensificó. El artista, lejos de mantenerse en un segundo plano, se dejó ver bailando animadamente sobre la carroza, acompañado de varias personas, respondiendo a los vítores y coreando junto al público mientras la música ambiental envolvía el desfile.
Un fenómeno que desbordó todas las previsiones
La presencia del cantante elevó la temperatura de una Cabalgata que ya de por sí congregaba a miles de personas y contaba con más de un centenar de carrozas participantes. Pero lo ocurrido con Quevedo superó cualquier expectativa. Su carroza se convirtió en el epicentro absoluto de la jornada, provocando desplazamientos masivos de asistentes que intentaban no perderse detalle de su ídolo.
Las imágenes no tardaron en viralizarse. Redes sociales como Instagram, TikTok y X se llenaron de vídeos grabados desde todos los ángulos posibles: unos mostraban al cantante saludando efusivamente, otros captaban su complicidad con quienes compartían carroza, y no faltaron aquellos que inmortalizaron la reacción desbordada del público al verlo aparecer.
El momento más fotografiado de la tarde
Lo que inicialmente era una incógnita se convirtió en la confirmación de una presencia que muchos deseaban pero pocos se atrevían a asegurar. Quevedo, que mantiene una conexión especial con su tierra y con las tradiciones canarias, demostró una vez más su compromiso con la fiesta más importante del Archipiélago.
A medida que la carroza avanzaba hacia San Telmo, los aplausos y los gritos de su nombre no cesaron. Para la mayoría de los asistentes, su aparición se convirtió en el instante más memorable y retratado de toda la Cabalgata. Un broche de oro para una jornada carnavalera que ya forma parte de la historia reciente de la fiesta en la capital grancanaria.