Un grupo de diseñadores y propietarios de carrozas del Carnaval Internacional de Maspalomas ha alzado la voz tras detectar lo que consideran irregularidades en el proceso de selección para la Gran Cabalgata de 2026. La discrepancia entre los listados provisionales y definitivos ha sembrado dudas sobre los criterios aplicados y la transparencia del sistema.
La expectación por participar en uno de los desfiles más multitudinarios del archipiélago se ha visto empañada por la confusión y el malestar. Todo comenzó cuando los afectados compararon la relación provisional de admitidos, publicada el pasado 3 de marzo, con la versión definitiva que vio la luz apenas seis días después, el 9 de marzo. Según denuncian, los cambios no han sido debidamente justificados y han dejado a varios aspirantes fuera de la cabalgata en el último momento.
Dos realidades contrapuestas
Los damnificados explican que se han producido dos fenómenos paralelos que resultan difíciles de comprender sin una aclaración oficial. Por un lado, hay casos de carrozas que inicialmente lograron plaza entre las 90 disponibles y que, tras la revisión final, desaparecieron de la lista. Lo más llamativo, apuntan, es que algunos de estos proyectos incluso mejoraron su puntuación en las alegaciones y, aún así, sufrieron un retroceso en la clasificación hasta quedar fuera.
Por otro lado, existe un grupo de participantes que presentaron alegaciones tras ser excluidos en la primera fase y que, hasta ahora, no han obtenido respuesta alguna. Mientras tanto, otros concurrentes sí lograron revertir su situación inicial y pasaron de estar descartados a figurar entre los seleccionados, lo que ha generado una sensación de agravio comparativo.
Falta de comunicación y plazos ajustados
Uno de los aspectos que más críticas ha suscitado es la premura con la que se comunicaron los resultados definitivos. Según relatan los afectados, la resolución final se dio a conocer aproximadamente sesenta minutos antes de la reunión convocada para el lunes 9 de marzo a las tres de la tarde, encuentro en el que debía realizarse la asignación de los números de salida.
Esta falta de antelación provocó situaciones absurdas: hubo participantes que acudieron a la cita sin saber que ya no formaban parte del desfile y se enteraron de su exclusión durante el transcurso de la propia reunión, sin haber recibido ninguna notificación previa.
Llamadas sin respuesta
Desde el martes día 10, los perjudicados han intentado establecer un canal de diálogo con los responsables municipales de Festejos para abordar lo ocurrido y explorar vías de solución. Sin embargo, aseguran que sus peticiones de encuentro han caído en saco roto y, hasta el momento, no han obtenido contestación.
El malestar se agrava si se tiene en cuenta el esfuerzo económico que implica preparar una carroza. Los denunciantes recuerdan que muchos de ellos ya han realizado desembolsos significativos para poder estar presentes en la cita, y conocer su exclusión a menos de quince días del evento supone un varapalo difícil de asimilar.
Seguridad versus tradición
La versión oficial ofrecida por la Concejalía de Festejos apunta a que no es factible incrementar el número de participantes por razones de seguridad. No obstante, esta explicación no termina de convencer a los afectados, que recuerdan que en ediciones anteriores la cabalgata llegó a contar con hasta 117 carrozas.
Por ello, reclaman que se especifiquen con detalle los criterios técnicos que impiden ampliar ligeramente el cupo este año. Además, ponen sobre la mesa alternativas que ya se han puesto en práctica en otros puntos de la geografía, como adelantar la hora de inicio del desfile para distribuir mejor los tiempos y garantizar la seguridad sin necesidad de recortar participación.
En este sentido, los carroceros aseguran haber mantenido contactos con una empresa especializada en la elaboración de planes de seguridad para eventos multitudinarios. Según su versión, los técnicos consultados no habrían mostrado reparos en admitir un número mayor de carrozas, siempre que se respeten las medidas de seguridad establecidas. Esta información, sostienen, refuerza su petición de que se estudien todas las opciones antes de dar por cerrada la lista.
Peticiones concretas
El colectivo de afectados ha querido dejar claro que no pretende entorpecer la celebración del carnaval ni perjudicar al resto de participantes. Su objetivo, subrayan, es que el proceso sea ejemplar en cuanto a transparencia y equidad. Para ello, han formulado tres demandas concretas:
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Que las bases de la convocatoria se apliquen con rigor y sin distinciones para todos los aspirantes.
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Que se facilite una memoria detallada del proceso de evaluación, incluyendo las puntuaciones y el modo en que se resolvieron las alegaciones presentadas.
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Que se convoque de manera urgente una reunión con los damnificados para analizar la situación y buscar fórmulas que minimicen los perjuicios económicos sufridos.
Los carroceros insisten en que su reivindicación nace del amor por una fiesta que llevan años alimentando con su trabajo e ilusión. Por ello, confían en que las puertas del diálogo se abran pronto y se pueda alcanzar una solución que devuelva la confianza en el sistema de selección.