La mañana de este sábado se tiñó de colores, purpurina y ritmo en el casco histórico del municipio. Cientos de escolares, procedentes de los seis centros educativos de la localidad, protagonizaron una edición más del pasacalles infantil, convirtiendo las calles en una improvisada pasarela de fantasía. Las temáticas elegidas para este año —piratas, el universo del circo y la estética de Las Vegas— transformaron a los más pequeños en auténticas estrellas por unas horas.
El desfile, que arrancó pasadas las diez de la mañana, no solo sirvió para que las familias disfrutaran del ingenio de los disfraces, sino que actuó como el pistoletazo de salida oficioso a un fin de semana en el que la programación carnavalera promete no dar tregua.
Un éxito colectivo, según las autoridades locales
El alcalde del municipio, Raúl Afonso, recorrió parte del trayecto y no ocultó su satisfacción al ver la respuesta ciudadana. “El Carnaval Infantil es el espejo donde se refleja el trabajo de toda la comunidad educativa y, sobre todo, la ilusión de nuestros niños y niñas. Ver las calles tan llenas de vida es la mejor manera de arrancar el fin de semana grande”, declaró el regidor, visiblemente animado por la participación.
En la misma línea se expresó el concejal de Festejos, Octavio Suárez, quien quiso poner en valor el esfuerzo previo que requiere una cita de estas características. “Este pasacalles demuestra el enorme trabajo que hay detrás, tanto en las aulas como en las casas. El Carnaval es convivencia, participación y, sobre todo, disfrute. Hoy lo hemos vuelto a comprobar”, afirmó el edil, convencido de que lo vivido era solo un anticipo de lo que estaba por llegar.
Un sábado con ritmo y sabor a verbena
La jornada festiva no se detuvo con el desfile matutino. Por la tarde, el Pórtico de la Iglesia se convirtió en el epicentro de la música y el baile con las actuaciones de la Escuela de Baile Moderno Suna Jiménez y el colectivo Club GADAE – MOYA, que hicieron las delicias del público congregado.
Posteriormente, dio comienzo un nuevo pasacalles participativo en el que se integraron diversos colectivos deportivos, escolares, lúdicos y culturales del municipio. La comitiva partió desde el templo parroquial y recorrió el trayecto hasta el parque Pico Lomito, donde estaba instalado el escenario principal para la verbena nocturna.
Allí, la música tomó el relevo con las sesiones de DJ Promaster, seguidas de las actuaciones en directo del Grupo Arena, Tutto Durán y, como broche de oro, los exitosos Grupo Bomba, que hicieron bailar a jóvenes y mayores con su repertorio de ritmos latinos. La velada se prolongó hasta bien entrada la madrugada, cerrando con éxito la jornada sabatina.
El domingo, una propuesta para todos los públicos
Pero el Carnaval en la Villa de Moya no se detiene. Para la jornada del domingo, la organización tiene prevista la celebración de la Feria Artesanal y Comercial ‘Villa de Moya en Carnaval’, un evento pensado especialmente para el disfrute de las familias. La cita, que combina la artesanía local con el comercio, contará con música en directo y una variada oferta de atracciones infantiles.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia municipal por dinamizar el tejido comercial de la zona y, al mismo tiempo, ofrecer alternativas de ocio que abarquen todos los segmentos de edad. De este modo, la Villa de Moya refuerza su posición como punto de encuentro para vecinos y visitantes, demostrando que la tradición, la participación ciudadana y la diversión pueden ir perfectamente de la mano.