La verdad es sólo le han caído críticas bastante duras al flamante director artístico de la Gala de la Reina del Carnaval de SCTF, cuando hace apenas una noche finalizó su trabajo. Pero analicemos el asunto del que hablan todos los chicharreros. Siempre pienso que hay que ser un poco magnánimo con los principiantes y, así como lo fui con Juan Carlos Armas, Marco & María o Enrique Camacho cuando dirigieron su primera Gala, he querido ser lo mismo con Daniel Pages. No sé si lo he conseguido.
Pero, vayamos por partes: he de decir que soy partidario de que el tema del carnaval lo elija quien vaya a dirigir la Gala y además haga el cartel anunciador y la decoración de toda Sta. Cruz porque él o ella mejor que nadie sabe cuáles son sus limitaciones y en qué campos se mueve mejor. Pero, cuando el tema elegido e impuesto al director artístico es algo tan fácil a priori como el tema “Ritmos latinos”, no veo mayor dificultad para hacer una gala correcta y sobre todo digna. Peores temas tuvieron sus antecesores y lo resolvieron bastante bien.
Pero, si presumimos a boca ancha de tener el mejor carnaval del mundo y lo dice el alcalde y lo repite la Presidente del Cabildo y todos y cada uno de los presentadores de la rtv canaria, uno se espera algo espectacular. Y no precisamente lo que vimos los telespectadores de toda Canarias y de medio mundo que se conectaron por internet (entre los que me incluyo) fue espectacular.
Lo primero que salió mal fue la apertura: que debía ser una obertura, una pieza exquisita de música y se convirtió en la apertura de una fiesta de disfraces cantada: demasiada gente y todo muy deslavazado. No había conexión alguna con el público. Continuó a peor con fallos de sonido y cada vez se notaba más el playback.
Hasta la llegada del primer bloque de candidatas no hubo nada destacable, salvo la pareja de presentadores en la que intentaron sintonizar Alexis Hdez. (un magnífico profesional y un animal de la radio, con una maravillosa voz, pero que cometió algún que otro error de bulto grave y otro animal de tv, como Paula Vázquez, que sí supo salvar la ropa y nadar a contracorriente) y lo consiguieron en algunos momentos.
Ese deseo irrefrenable de tener que dejar salir a los grupos de carnaval en una Gala que es de elección de la Reina del Carnaval, parece que no va terminar nunca: ¿Por qué las murgas, las comparsas, las rondallas, las agrupaciones… que ya tienen su concurso, tienen que salir en una gala que no es suya? ¿Se imaginan que las reinas quisieran salir en la gala de las murgas? No duraría tres o cuatro fases, sino una semana. Todos nos preguntaríamos ¿qué hace una reina en un concurso de comparsas o de murgas? y con razón. Para rellenar el bulto entre reina y reina hay mejores fórmulas, sin duda alguna. Pero, esto no es culpa de Daniel Pages, sino una herencia que hay que revertir. Antes sólo actuaba la murga, comparsa y rondalla ganadora de ese año. Es una tendencia que se empezó a consolidar con el maestro José Tamayo, quien en la primera gala que dirigió de nuestro carnaval en 1985 en la Plaza de Toros incluyó a todos los grupos, pues él ya era famoso por su espectáculo Antología de la Zarzuela e intentó hacer una especie de Antología del carnaval y desde entonces nos viene el vicio de meter a todos los grupos, aunque sea con calzador.
Y empezó lo que todos estábamos esperando; el desfile de candidatas a reina del carnaval. Yo había organizado un chat con más de 20 Reinas anteriores del Carnaval de SCTF y hasta hora todos coincidíamos en el desarrollo de la gala.
La primera candidata venía avalada por la mano de Santi Castro y no defraudó: espectacular. Lúminis es un trabajo finísimo en color plateado y sin una pluma. Tuvo la mala suerte de salir la primera y el ambiente no estaba caldeado lo suficiente porque no se respiraba todavía carnaval, pero desfiló maravillosamente y todos dijimos: apunta a Reina del Carnaval.
La 2ª candidata del Team de los hermanos Santana sorprendió por lo bien construido que estaba, pero no tenía la exquisitez de la anterior candidata, pero sí una buena combinación de colores y un nombre misterioso.
Con la 3ª en discordia coincidimos en nuestro chat interno todos: era un traje de Jorge Glez. Santana, que se le fue de las manos por recargarlo demasiado. Jorge es un joven maestro ya consagrado y sabe que lo admiro muchísimo y además con varias reinas maravillosas en su CV, pero esta vez recargó mucho el corpiño de su candidata y el traje tenía demasiados colores que no ayudaban a entender la fantasía en la que destacaban unas maravillosas mariposas. Se veía un poco sofocada entre tanto adorno, a mi entender innecesario. Todos coincidimos en el chat interno en que este año la reina no era precisamente de Jorge.
Luego llegó la 4ª candidata de Jorán Torres y todos comentamos que tenía varios errores en el conjunto: el dorado y las plumas laterales no congeniaban con el conjunto del diseño y lo empobrecían.
Siguió otro intermezzo musical y cada vez nos quedaba más claro que la gala se hundía en la mediocridad, aunque siempre teníamos la esperanza de que iba a remontar el vuelo.
En el siguiente bloque de candidatas esperamos varios platos fuertes de la noche y el primero nos lo dio Alexis Santana y su fantasía Icónica, que a todos nos gustó, pero que todos comentamos que nos recordaba a otra Reina de Santi Castro y Ruth Glez., Reina del Carnaval 2022 dio en el clavo: se parecía mucho a Corina Mrazek y El mundo, la Reina del carnaval de 2024. Y aunque no le quitamos mérito al traje, era un poco extraño que tuviera el mismo color dorado, la misma estructura y la fuente en la parte alta que es casi idéntica. Estaba claro que iba a ser premiado, pero en nuestro chat interior dijimos que el jurado tenía que saber que no innovaba tanto como Alexis decía, pues lo de las obras de arte de artistas canarios gustó mucho como idea, pero los parecidos eran innegables. Cuidado que eso no quita para que el traje fuera magnífico y perfectamente podía salir reina. Pero, Ruth Glez. insistió en que eso el jurado no lo iba a tener en cuenta porque nadie de Tenerife y conocedor del carnaval chicharrero lo asesoraba y no lo iba a tener en cuenta y finalmente así fue. La polémica estaba servida.
Y llegó la candidata más esperada por lo curvy y por su edad, la 6ª: Ceci, que cumplió todas las expectativas y defendió muy bien la fantasía de Sedomir De La Sierra. Un traje muy bien elaborado y en el que tal vez sobraban los faroles que recordaban a otra Reina icónica de Marco Marrero & María Díaz. Sonaba a premio seguro.
La 7ª en desfilar fue la de Dani y Diana Mena, que tenía una estructura muy delicada jugando con el lila pálido, pero que en la verticalidad y sobre todo en la parte alta no se llegaba a entender qué quería decir la fantasía Saher.
La 8ª era la de otro maestro que no defraudó: Juan Carlos Armas construyó una fantasía con el efecto lira divina que sonaba también a premio seguro con su Tenerife.
Llegó otro intervalo musical y ya todos teníamos claro que la gala no iba a levantar cabeza con los números de Los 4 de Cuba ni nada más.
El último bloque trajo más expectación por ver si superaban el nivel de las otras candidatas, aunque ya todos en el chat interno pensábamos que la reina estaba entre Santi Castro y Alexis y como mucho entraba en la quiniela Sedomir. La mayoría nos inclinamos por la candidata de Santi Castro, aunque Mónica Raquel (Reina del Carnaval 1987) decía que le faltaba color de carnaval, que era demasiado plateada.
La 9ª candidata lució una fantasía interesante, muy vertical pero que fallaba precisamente en eso: no nos quedaba claro qué quería decir tanta altura.
La 10ª fue una sorpresa porque Yosué Riverol consiguió un efecto maravilloso con una especie de ocho círculos (incluido el tocado y la redondez del traje en sí) muy bien combinados con un lila matizado y que sonaba a premio también. Fue la sorpresa de la noche, sin duda alguna.
Y la última candidata, 11ª, también sorprendió gratamente porque Ruymán Pérez Jorge presentó con su Etérea un traje muy bien hecho y con una muy buena distribución de pesos, plumas y efectos con el plateado y el azul muy bien combinados y que constituía otra sorpresa de la noche, que puso un broche de oro al desfile de candidatas y que nos demostró que hay una cantera nueva de diseñadores llena de talento a raudales. El nivel de este año fue bastante alto y hay que pensar que faltaba algún traje del propio director artístico de la gala por razones evidentes y que siempre aportó calidad a sus fantasías. Mi opinión de cada traje es la de un televidente y estoy seguro que los trajes en directo son mucho más bonitos que por la tele, como he podido ver cada vez que he asistido a la gala como público o como miembro del jurado, y no pretendo ofender a nadie con mis matizaciones en un colectivo muy susceptible a no tolerar muy bien ningún tipo de crítica. Todo comentario está hecho con el mayor de mis respetos porque sé de propia mano lo que es hacer una fantasía y todo el trabajo y consecuente agotamiento que conlleva.
Del resto de la Gala no vale la pena hablar mucho más porque la actuación innecesaria de la Nifú-Nifá sólo hizo empeorar todo porque se veía ya con un repertorio obsoleto y fuera de lugar. Las murgas de ahora han evolucionado muchísimo como para presentar eso.
Lo de Manny Manuel fue un poco el salvavidas de la Gala porque a pesar de que parecía que no se sabía la letra de las canciones, consiguió levantar al público a bailar, aunque su actuación fue bastante mediocre. No sé cuánto se pagó por traer este petardeo de actuaciones, pero no me digan que si el Carnaval de LPGC ha pagado 1,4 millones de euros a Marc Anthony por actuar en su Gala de la Reina de hoy, nosotros no podíamos haber traído a un Chayanne o a una Karol G. Habrían levantado el listón de una gala de ritmos latinos que intentó combinar un espectáculo de tango, que desde mi punto de vista fue lo mejor de la noche, y ritmos mexicanos y que en cuanto a ritmos del caribe queda a un nivel de canto y coreografía muy bajo.
Desgraciadamente para Daniel Pages todos tenemos en la retina el espectáculo de 14 minutos que dio Bad Bunny en el medio tiempo de la Superbowl de EE.UU. hace unas semanas y que en ese corto tiempo fue capaz de armar ritmos latinos de verdad con una coreografía deslumbrante y unos cambios de escenario en tan poco tiempo que son noticia mundial. No pedimos que la Gala sea un espectáculo de la Superbowl norteamericana, pero sí que tenga nivel y esta vez pasará a la historia del pretendido mejor carnaval del mundo como Bad Danny y sus ritmos latinos.
Sólo le recuerdo que los periodistas también hacemos artículos de opinión y mi opinión, equivocada o no, es tan válida en democracia como cualquier otra porque existe la libertad de expresión afortunadamente.
Además, ser director de la gala te somete al escrutinio diario de todos los chicharreros y a ser la persona más odiada o amada del año por la importancia que tiene el carnaval en el Chicharro, pero hay que aprender también a aceptar las críticas.
Pero mi veredicto y el de muchos de los que vimos la gala por la tele es que esta vez Danny fuiste Bad Danny y en inglés bad no significa necesariamente malo, sino un poco pícaro. No arriesgó ni mucho ni poco, simplemente no arriesgó y prefirió hacer una gala con una dirección artística bastante plana, sin ningún punto culminante o sorprendente.
Toda primera gala es siempre comparada con otras: la primera de Plaza, Azpilicueta, Juan Carlos Armas o de Camacho o de Tamayo no fueron totalmente buenas o la única hasta ahora de Marco & María tampoco, pero tuvieron momentos muy brillantes como la apertura con Soraya a lo Marilyn Monroe, que todavía hoy es inolvidable, y ellos eligieron buenas figuras y buenos cantantes o no, pero es que hasta los presentadores de la rtv canaria eran feos o mal vestidos.
Mi amigo y artista grancanario universal, Pepe Dámaso me comentaba hoy por teléfono que lo que más le había gustado fueron, como siempre, los trajes de las candidatas que tenían un tremendo nivel, pero que la gala le parecía que tenía demasiadas cosas y que se había convertido en algo así como “un potaje en donde se metía de todo para ver si sabía mejor”.
Ni siquiera la idea de nombrar 8 finalistas de 11 candidatas fue acertada. ¿Cómo dejan fuera a 3 trajes, aunque no llegaran, según el jurado, al nivel de los otros? Es un gran agravio comparativo y deberían de haber salido todas otra vez o elegir sólo 5 (reina y Damas sin nombrar quién será qué) y dejar a seis candidatas fuera. Eso habría sido mucho más razonable.
Para no acabar con todo negativo, he de destacar una cosa que sí fue muy positiva: la brevedad de la gala. Daniel Pages consiguió que la gala no fuera eterna y creo que ha sido de las más cortas de la historia y eso se agradece y bastante. Quiero pensar que muchas de las decisiones de que saliera éste o el otro grupo o cantante le fueron impuestas a Pages desde la propia corporación municipal, por lo que habrá que disculpar muchas de las cosas que pasaron.