Las calles de la Villa se preparan para retroceder en el tiempo y recuperar esas esencias que nunca pasan de moda. Mañana viernes, 6 de marzo, a partir de las 20:30 horas, la Plaza de la Constitución, más conocida como la Plaza de los Leones, acogerá una nueva entrega del Carnaval Tradicional de Teguise. Una cita que suma ya más de diez ediciones y que se ha convertido en un referente para quienes buscan el sabor más auténtico de las fiestas canarias.
Música, máscaras y rituales populares
La Casa-Museo del Timple actuará como epicentro de esta velada que reunirá algunas de las expresiones más genuinas del carnaval del Archipiélago. Participarán agrupaciones llegadas desde distintos puntos de las islas: los anfitriones, los Diabletes de Teguise, compartirán protagonismo con la Parranda Marinera de Buches, la Parranda El Golpito, el Baile de Piñata de Santa María de Guía, Cho Perico desde Los Silos y La Chirichota, que cruza desde Tenerife para sumarse a la fiesta.
Entre todos ellos, los Diabletes ocupan un lugar especial. No es para menos: están considerados la manifestación carnavalesca más antigua de Canarias. Sus saltos, sus colores y sus personajes enrojecidos son, desde hace siglos, una seña de identidad del municipio cuando llegan estas fechas.
El valor de lo que perdura
La alcaldesa de Teguise, Olivia Duque, ha querido poner el acento en la trayectoria de este encuentro. Según ha recordado, el municipio fue pionero en apostar por la recuperación del carnaval tradicional. “Hace más de una década empezamos a caminar en esta dirección, y hoy esa apuesta es una realidad consolidada. Forma parte de nuestra identidad y nos permite compartir con quien nos visita lo más auténtico de nuestras tradiciones”, ha señalado.
En la misma línea se ha expresado el concejal de Cultura, Andoni Machín, quien ha destacado el papel de los Diabletes como “anfitriones de lujo” y como “una imagen única” que cada año atrae miradas dentro y fuera de la isla. “Este encuentro no es solo un espectáculo, es una forma de mantener viva la memoria festiva de Canarias”, ha añadido.
La mirada del experto
Benito Cabrera, comisario de la Casa-Museo del Timple y responsable de la dirección artística de la velada, ha puesto el foco en la diversidad de lo que se va a poder ver sobre las tablas de la Plaza de los Leones. “No es un carnaval cualquiera. Aquí se muestran personajes, músicas y rituales que han viajado de generación en generación. Mantener eso vivo es también una forma de proteger nuestro patrimonio cultural”, ha explicado.
Un final abierto a la plaza
El acto no concluirá con los aplausos. Como manda la tradición, habrá un fin de fiesta abierto a todo el que quiera sumarse. Las mascaritas y el Toro de Tiagua invitarán a vecinos y visitantes a danzar juntos, cerrando así una noche que promete ser mucho más que un espectáculo: una celebración compartida de las raíces.
Teguise vuelve a demostrar que, a veces, lo más auténtico es también lo más festivo.