La Murga Los Diablos Locos ha tenido que replantear sus planes para este fin de semana de carnaval. Las obras que se ejecutan actualmente en los alrededores del Teatro Guimerá han forzado a la agrupación a buscar un nuevo escenario para uno de sus encuentros más emblemáticos: la tradicional batalla murguera que compartirá con sus compañeros de Bambones.

La noticia, confirmada por la propia murga a través de sus perfiles oficiales en redes sociales durante la tarde del viernes, ha sido recibida con sorpresa pero también con comprensión por parte de sus seguidores. El característico duelo de coplas y humor, que cada año congrega a decenas de aficionados, no se celebrará en el punto de siempre, pero sí mantendrá intacto su espíritu reivindicativo y festivo.

Un cambio de escenario, pero no de fecha

Desde Los Diablos Locos han querido lanzar un mensaje de tranquilidad a todos aquellos que tenían previsto asistir. El encuentro con Bambones seguirá adelante tal y como estaba programado, es decir, este sábado 21 de febrero a las 18:00 horas. La única variación sustancial es el lugar de reunión, que se traslada a la Plaza de la Iglesia de La Concepción, un espacio igualmente céntrico y con solera en la capital tinerfeña.

“Este año cambiamos de ubicación por las obras del Teatro Guimerá. Nos vemos en la Plaza de la Iglesia de La Concepción”, reza el escueto pero elocuente mensaje publicado por la agrupación, que ha ido acompañado de un gráfico informativo para evitar confusiones entre los asistentes.

La batalla continúa

Lejos de desanimarse por las circunstancias, la murga ha querido subrayar el carácter inquebrantable de esta tradición carnavalera. Con un tono desenfadado que los caracteriza, han sentenciado: “La batalla continúa… solo cambia el escenario”.

Esta frase resume a la perfección la filosofía del carnaval, donde la capacidad de adaptación y el buen humor suelen imponerse a cualquier contratiempo logístico o urbanístico. Los Diablos Locos, fieles a su estilo, transforman así un inconveniente en una oportunidad para llevar su espectáculo a un nuevo rincón de la ciudad.

Un fin de semana de coplas y tradición

Este tipo de encuentros entre murgas son uno de los termómetros que miden la ebullición del carnaval en sus días grandes. Lejos de los grandes escenarios y las multitudes de las galas, estas batallas callejeras recuperan la esencia más pura de la fiesta: la sátira, la crítica social y el reencuentro entre agrupaciones que llevan todo el año preparando sus repertorios.

La Plaza de la Iglesia de La Concepción se prepara así para acoger este sábado por la tarde un duelo de ingenio y picardía entre dos de las murgas más queridas y longevas del panorama chicharrero. El público, fiel a la cita, responderá cambiando también sus rutas habituales para no perderse este pulso festivo.

Desde la organización confían en que la nueva ubicación, además de solventar el problema de las obras, permita descubrir la batalla a nuevos espectadores que transiten por una de las zonas más emblemáticas del casco histórico de Santa Cruz. Porque en carnaval, como reza el lema improvisado de Los Diablos Locos, la fiesta sigue, solo cambia el escenario.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *