El colectivo se alza con el primer premio de interpretación y el galardón Purpurina en una edición histórica donde seis de las trece agrupaciones participantes estaban formadas íntegramente por mujeres
Agüimes vivió una noche para el recuerdo. La plaza del Rosario se convirtió en el epicentro de la fiesta y la reivindicación durante la celebración del Concurso de Murgas del Carnaval 2026, un evento que volvió a demostrar la salud de hierro del movimiento murguero en el sureste grancanario. Y lo hizo con un acento feminista que marcó la edición: seis de las trece agrupaciones en liza estaban compuestas exclusivamente por mujeres, una cifra sin precedentes que refleja el empoderamiento creciente en las carnestolendas.
Las grandes triunfadoras de la velada fueron Las Charanguillas. El colectivo, que partía con la ilusión de dejar huella, terminó conquistando al jurado y al público con una propuesta cargada de desparpajo, crítica social y mensajes directos. Su primer premio en la categoría de interpretación llegó acompañado del galardón Purpurina, un reconocimiento pionero en el archipiélago que distingue la letra que mejor refleja los valores de igualdad de género. Un doblete que certifica el acierto de una agrupación que ha pasado de cantar en barrios a reinar en el concurso.
Un mensaje claro sobre el escenario
El tema estrella de Las Charanguillas, ‘No te creas todo lo que ves’, se convirtió en el himno de la noche. Con una letra afilada y reivindicativa, la murga puso el foco en el empoderamiento femenino y en la necesidad de cuestionar los discursos impuestos. La respuesta del público, que abarrotaba cada rincón de la plaza, fue unánime: aplausos, vítores y la certeza de estar presenciando algo más que una actuación.
El carácter feminista del concurso no fue casualidad. La presencia mayoritaria de murgas femeninas en esta edición evidencia el trabajo de base que se viene realizando en los últimos años por visibilizar el papel de la mujer en el carnaval. Agüimes se consolida así como un referente en la promoción de la igualdad también en el ámbito festivo.
Pachachos, radiactividad y veteranía
El segundo puesto en interpretación fue para Los Pachachos, que sorprendieron con una propuesta arriesgada y llena de imaginación. Tras aparecer en la primera fase disfrazados de loteros, los de Agüimes dieron un giro radical y transformaron el escenario en un búnker radiactivo con su tema ‘3,2,1…¡Bomba!’. La puesta en escena, el humor y la calidad musical les valieron el reconocimiento del jurado en una noche muy competida.
El tercer cajón del podio fue para Los Hijos de Chano el Negro, los ganadores de las dos últimas ediciones. La murga demostró por qué sigue siendo uno de los nombres a batir: con su propuesta ambientada en un crucero disparatado, lleno de sorna y crítica socarrona, volvieron a conectar con el respetable y se mantienen en la élite del concurso.
Un desfile de premios y talento compartido
La noche dejó premios para todos los gustos. Los Lengüetudos, procedentes de Santa Lucía, se hicieron con el galardón al mejor disfraz, demostrando que el ingenio y la confección artesanal siguen siendo señas de identidad del movimiento murguero. Ni Quito Ni Pongo no se fue de vacío: además de llevarse el premio a la mejor carroza, obtuvieron un segundo reconocimiento en la categoría de vestuario.
Los Sombreritos, por su parte, sumaron tres galardones que confirman su polivalencia: mejor vídeo, tercer premio de vestuario y el siempre codiciado ‘Paco Macías’ a la letra más pícara, que en esta edición recayó en su tema ‘El primer mitin’. Un triplete que celebraron por todo lo alto.
El reconocimiento entre iguales
Uno de los momentos más emotivos llegó con la entrega de los premios que las propias murgas conceden entre sí. Los Ni Quito Ni Pongo otorgaron el galardón ‘Mary Sánchez Méndez’ al mejor disfraz a Los Flokis and the Mokis, en un gesto que refuerza los lazos de compañerismo y respeto mutuo dentro del colectivo.
La noche arrancó con un telonero de excepción. Los Serenquenquenes, que este año celebran nada menos que 45 años de historia, abrieron el concurso con una actuación especial que sirvió de homenaje a su trayectoria. La veterana murga, todo un símbolo del carnaval grancanario, entregó además el premio ‘José Suárez’ a la murga más completa, que recayó en Los Lagartos.
La fiesta continúa
El éxito de convocatoria del Concurso de Murgas de Agüimes confirma el tirón popular de un evento que crece edición tras edición. La plaza del Rosario volvió a llenarse hasta la bandera, con aficionados llegados de distintos puntos de la isla para disfrutar de una noche de coplas, crítica y diversión.
Pero la fiesta no termina aquí. El programa carnavalero del municipio aún guarda numerosos alicientes. Este sábado, Arinaga acogerá sus carnavales de día, mientras que el 21 de febrero será el turno del casco de Agüimes. El Entierro de La Sardina está previsto para el 18 de febrero, y el Carnaval de Tarde del Cruce de Arinaga pondrá el broche el 28 de febrero.
Agüimes demuestra, una vez más, que el carnaval es mucho más que disfraces y música: es tradición, reivindicación y, sobre todo, participación colectiva. Las Charanguillas ya tienen su sitio en la historia. El resto, a seguir disfrutando.