El diputado nacionalista y alcalde chicharrero aboga por una herramienta específica de salvaguarda en lugar de la declaración como BIC, aunque apoya el estudio conjunto con los ayuntamientos implicados
El Parlamento de Canarias acogió este miércoles un debate en torno a la protección jurídica del Carnaval. El diputado del Grupo Nacionalista Canario y alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, intervino en el Pleno para defender la postura de su formación respecto a la Proposición No de Ley que aborda esta cuestión, incidiendo en la necesidad de adaptar los instrumentos de protección a la realidad específica de cada celebración.
Bermúdez comenzó su intervención con una reflexión de fondo: “Jamás pensé que, tras más de 50 años de democracia, sería necesario acudir al Parlamento para proteger el Carnaval”. El diputado advirtió que, a su juicio, la fiesta se enfrenta actualmente no solo a críticas —que consideró “normales y sanas” en una sociedad democrática— sino también a “intentos organizados de limitarla y, en la práctica, hacerla inviable”.
Un ataque “sibilino” a la fiesta
El también regidor santacrucero denunció que los mecanismos de hostigamiento han cambiado de forma con el paso del tiempo. “Hoy el Carnaval no se ataca con prohibiciones frontales, como en épocas pasadas, sino de forma más sibilina, a través de denuncias, restricciones desproporcionadas y procedimientos que convierten la convivencia en un litigio permanente”, afirmó desde la tribuna.
Para Bermúdez, lo que está en juego trasciende lo meramente festivo. “Aquí no estamos defendiendo solo unas fiestas; estamos defendiendo una forma de vivir en sociedad”, sentenció, reivindicando el Carnaval como expresión de libertad de un pueblo que, “una vez al año, se une para crear belleza, asombrar al mundo, criticar lo que está mal y generar riqueza cultural y económica”.
Cada Carnaval, una realidad distinta
El diputado nacionalista recordó que su grupo ya impulsó en abril de 2024 una iniciativa parlamentaria para proteger los elementos identitarios de las fiestas más internacionales del archipiélago. Sin embargo, subrayó que cada Carnaval tiene su propia realidad y que los instrumentos de protección deben adaptarse a esa singularidad.
En el caso de Santa Cruz de Tenerife, Bermúdez defendió que la mejor fórmula “no pasa por su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), sino por una herramienta específica de salvaguarda del patrimonio inmaterial”. Recordó en este punto que el Pleno del Ayuntamiento de la capital tinerfeña aprobó por unanimidad la creación de una Cátedra del Carnaval para estudiar la mejor fórmula jurídica y cultural para preservarlo.
“El debate no es si merece protección, sino cuál es la protección adecuada”, aclaró. “No porque la figura BIC sea negativa, sino porque el carnaval de Santa Cruz está extraordinariamente vivo y se define por su evolución continua”.
Enmienda transaccional para el estudio conjunto
El diputado nacionalista explicó que su grupo ha pactado una enmienda transaccional a la PNL original que introduce un elemento “necesario y razonable”: que el Gobierno de Canarias estudie la viabilidad de la declaración como BIC junto a los ayuntamientos y los colectivos del Carnaval de las tres ciudades implicadas.
“Estudiar siempre es positivo, pero también implica aceptar que el resultado puede no ser igual para todos. Porque cada carnaval tiene su propia idiosincrasia y puede necesitar instrumentos distintos”, matizó.
Defensa firme tras lo ocurrido en Las Palmas
Bermúdez también se refirió a la situación del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, que arrastra problemas judiciales en los últimos años. “Lo importante no es el nombre de la figura jurídica, sino que, dentro de veinte, cincuenta o cien años, nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos puedan seguir saliendo a la calle sin miedo a que su fiesta dependa de un juzgado”, afirmó con rotundidad.
El diputado concluyó su intervención reafirmando el compromiso del Grupo Nacionalista con la defensa de la fiesta “más internacional, más querida y libre de Canarias”. Y lanzó un mensaje a quienes, según su percepción, están empeñados en acabar con ella: “Tengo una mala noticia: el Carnaval nació del pueblo y solo acabará cuando el pueblo lo decida”.