Miles de personas acompañan a la sardina en su último recorrido por las calles de Santa Cruz
Santa Cruz de Tenerife vivió anoche uno de los momentos más emotivos —y a la vez más divertidos— de su calendario festivo. El tradicional Entierro de la Sardina reunió a millares de personas que, ataviadas con los más variopintos disfraces, quisieron dar el último adiós a las fiestas de invierno. El cortejo fúnebre, eso sí, transcurrió en un ambiente más cercano a la jarana que al luto riguroso, mezclando el humor con la tradición a partes iguales.
Una procesión nada convencional
Puntual a su cita, la comitiva funeraria partió a las nueve y media de la noche desde la calle Juan Pablo II. Encabezaba el duelo carnavalero la asociación NiFú NiFá, seguida de un séquito de viudas y sacerdotes vestidos para la ocasión, eso sí, con el particular estilo que impone esta celebración. El desfile avanzó lentamente en dirección a la avenida Marítima, donde estaba prevista la incineración del símbolo festivo en torno a la medianoche.
Durante el recorrido, los asistentes pudieron disfrutar de la animación musical que amenizaba el paso de una de las carrozas, que contó con la presencia de los conocidos intérpretes Pepe Benavente, El Morocho y Jhonny Maquinaria. Un cóctel de ritmos que mantuvo el espíritu festivo hasta el momento cumbre de la noche.
La hoguera final
A medianoche, como manda la tradición, las llamas acabaron con la sardina entre los lamentos fingidos de los presentes. Ese instante marca cada año el punto álgido de la velada, cuando la parodia del dolor se apodera de los asistentes en un ejercicio colectivo de teatralidad que nunca falta a la cita.
Pero el Carnaval no podía despedirse sin un último baile. Superado el trance, la Plaza del Príncipe se convirtió en el punto de encuentro para todos aquellos que quisieron prolongar la noche. Desde las once y hasta las tres de la madrugada, las mascaritas pudieron mover el esqueleto al son de la Maquinaria Band y la Orquesta Saoco, cerrando así una jornada agridulce.
Último coletazo antes del fin
Queda, eso sí, un último suspiro. El Carnaval volverá a tomar las calles este viernes con la celebración del fin de semana de Piñata, que se extenderá hasta el domingo. Esa será la ocasión de colgar definitivamente el disfraz hasta el año que viene, poniendo el broche final a la edición de 2026 en la capital tinerfeña.