El evento, organizado por Bloco da Ilha, transformó las calles en una explosión de ritmo, color y celebración colectiva
Puerto del Rosario vibró al son de la percusión. El pasado 20 de febrero, la capital majorera acogió la cuarta edición del Sambódromo da Ilha, un encuentro organizado por la batucada Bloco da Ilha (FTV) bajo la dirección de Pablo Noda y la presidencia de Montse Afonso, que reunió a formaciones llegadas desde distintos puntos del archipiélago.
La velada estuvo conducida por Amor Romeira y Francis Ruiz, que guiaron una jornada en la que la música y el baile se apoderaron de las calles. El evento congregó a comparsas y batucadas procedentes de Fuerteventura y otras islas, creando un ambiente de hermandad y exhibición del talento carnavalero.
Participación interinsular
Sobre el asfalto y el escenario se dieron cita las comparsas Kirumba, Malvasía, Atlántida, Zulymar, Grimanesa y Los Timanfeiros, estas últimas llegadas desde Lanzarote. El apartado de batucadas contó con la presencia de Sambawara, procedente de Las Palmas de Gran Canaria, además de Corumba y Sambukka.
El Sambódromo da Ilha ha logrado consolidarse como un punto de encuentro para el colectivo carnavalero, habiendo contado en ediciones anteriores con formaciones como la batucada Villa Pipol (Lanzarote), la comparsa Bella Mariana (Tenerife) o la comparsa Aragüimé (Gran Canaria), lo que evidencia su vocación de convertirse en un referente interinsular.
Ritmo que se siente
La organización define el Sambódromo da Ilha como mucho más que un evento: “Es una explosión de ritmo, color y alegría que transforma las calles en pura celebración”. Entre pasacalles vibrantes y actuaciones cargadas de energía sobre el escenario, comparsas y batucadas latieron al unísono en una jornada donde la música no solo se escucha, sino que se siente en cada rincón.
La cuarta edición consolida así una cita que, año tras año, gana protagonismo en el calendario carnavalero de Fuerteventura, demostrando que la percusión y el baile son un lenguaje universal capaz de unir a personas de diferentes islas en torno a una misma pasión.
Ritmo que se siente