Murgeros de agrupaciones como Los Chinchosos, Malcriadas o Diablos Locos unen sus voces en un emotivo acto de agradecimiento y compromiso social, llenando de música y color las instalaciones hospitalarias.
El pasado viernas, el verdadero espíritu del Carnaval, ese que trasciende los escenarios y las competiciones, brilló con fuerza propia en un entorno marcado por la solidaridad y la esperanza. La Fundación Hospitalarias Tenerife fue el escenario del III Encuentro de Murgas, un evento que volvió a demostrar el poder de la música, la sátira y la fraternidad para llevar alegría y un mensaje de apoyo a la comunidad.
El encuentro, celebrado en las instalaciones de la Fundación, fue un rotundo éxito de participación y emotividad. No fue un concurso, sino una fiesta de agradecimiento y complicidad, donde la única puntuación fue la sonrisa de los asistentes y el calor del aplauso compartido. En un comunicado cargado de emoción, los organizadores y participantes resumieron el sentimiento general: “Ayer tuvimos el placer de participar en el III Encuentro de Murgas de la Fundación Hospitalarias Tenerife. Sólo tenemos palabras de agradecimiento por la gran labor que hacen y la calurosa acogida recibida. Gracias de corazón”.
La cita reunió a un elenco de lujo de la murga tinerfeña, poniendo de manifiesto la unidad del mundo carnavalero ante causas sociales. Al acto acudieron componentes de algunas de las agrupaciones más queridas y reconocidas, como Los Chinchosos, Malcriadas, Diablos Locos, Tras con Tras, Bambones y Zeta Zetas, entre otras. Su presencia voluntaria convirtió la jornada en un muestrario del talento y, sobre todo, de la sensibilidad que caracteriza a estos colectivos más allá de las tablas.
El objetivo de este encuentro anual va más allá del mero espectáculo. Se trata de reconocer la incansable labor que realizan los profesionales y la Fundación Hospitalarias Tenerife, a la vez que se utiliza la música y la picardía de la murga como herramientas de evasión, fortaleza y alegría para todos aquellos que atraviesan momentos difíciles en el ámbito sanitario. Las letras, adaptadas para la ocasión, y las interpretaciones llenas de energía sirvieron para crear un espacio de normalidad y fiesta en un contexto marcado por el cuidado y la superación.
Este III Encuentro consolida una cita ya indispensable en el calendario social del Carnaval de Tenerife. Refuerza la imagen de un Carnaval con conciencia, que no olvida sus raíces comunitarias y que está dispuesto a poner su mejor arte al servicio de los demás. La murga, género crítico y popular por excelencia, mostró ayer su faceta más tierna y solidaria, demostrando que su verdadero poder reside en su capacidad para conectar con las emociones y unir a las personas.
La Fundación Hospitalarias Tenerife y el mundo de la murga han tejido, con tres ediciones de este encuentro, una alianza cargada de sentido y humanidad. Un lazo que promete seguir creciendo, recordándonos cada año que la risa y la música son, sin duda, una de las mejores medicinas y un tributo merecido a quienes dedican su vida a cuidar de los demás. El corazón del Carnaval, sin duda, late con fuerza y generosidad.